“Tuvimos el peor final posible” . Alcancé a leer esta frase en un twitter de uno de los hinchas de Real Cartagena que sintieron vergüenza por lo sucedido en el Jaime Morón León, en la derrota 2-1 de Real Cartagena ante Fortaleza, en la tercera fecha de los cuadrangulares semifinales de la Primera B.
Y esa frase tiene mucha razón aunque matemáticamente el equipo auriverde no esté eliminado quedó la sensación que lo sucedido le puso una lápida nuevamente a la aspiración de volver a la A y en 2024 ya serán 12 años participando de manera consecutiva en el calvario de la Primera B.
Cartagena quedó con la imagen por el suelo a nivel nacional. Los 100 hinchas que aproximadamente invadieron la cancha e increparon y agredieron a jugadores nos hicieron quedar en ridículo en el país, haciéndonos ver como una plaza violenta, intolerante y poco pacífica. ¡Por Dios!
Nada justifica una agresión, nada. Sebastián Duque, portero de Real, se vio comprometido en dos goles. Sí es cierto. ¿Y?: a la violencia hay que decirle no.
Y cuando hablamos del peor final posible no solo nos referimos a la salida en falso de los 100 hinchas locos, que pudieron ocasionar una tragedia con el ingreso a la cancha.
Increíblemente no hubo un solo capturado, según lo confirmó la misma Policía, que tenía muy pocos efectivos en la cancha para garantizar la seguridad del espectáculo. Eso no puede suceder en un espectáculo de fútbol profesional.
Algunos integrantes del cuerpo técnico reaccionaron mal y en vez de buscar refugio lanzaron cosas a los aficionados incendiando más la situación. ¿Qué buscaban con esto?, ¿para qué?
Palo para los directivos, jugadores y Cardetti
No hubo un proyecto serio que ilusionara a los hinchas desde el principio, en el desarrollo de la temporada se observó a un Real con unas de cal y otras de arena, que a duras penas le alcanzaba para ingresar a los cuadrangulares. ¿Y luego qué?, con lo que hay, al parecer, no hay para más.
Si una nómina altamente competitiva, con un técnico que se dedicó a discutir todo el año con los periodistas en las conferencias de prensa, el Real Cartagena parece cerrar un capitulo más lleno de decepción y tristeza, en donde incluso sigue cobrando fuerza en los corrillos el tema de las famosas apuestas en el fútbol colombiano.
¿Puede haber un final peor que este para Real Cartagena en 2023?
