La tenista china Shuai Zhang protagonizó un emotivo episodio durante su participación en el WTA de Budapest. En un partido de primera ronda contra la local Amarissa-Kiara Toth, la jugadora rompió a llorar después de que se cantara como mala una bola que había tocado la línea. A pesar de las protestas de Zhang, la jueza de silla desestimó sus reclamos, lo que llevó a la tenista a retirarse del partido.
El marcador del encuentro estaba 5-5 y 15-15 cuando se produjo la controvertida decisión arbitral. Zhang golpeó una derecha que botó sobre la línea, pero el juez de silla la cantó fuera. A pesar de que se podía ver claramente la marca de la pelota sobre la tierra batida, la decisión se mantuvo.
La tenista china se quejó e insistió en que se revisara la marca con la intervención del supervisor del torneo. Mientras el supervisor se acercaba a la pista, se disputó el siguiente punto, que Zhang ganó. En ese momento, la jugadora húngara se acercó y borró cualquier rastro de la bola anterior. Se abre el telón en el Mundial de fútbol Femenino y Colombia se ilusiona
La frustración de Zhang se manifestó en gritos hacia su rival y, incapaz de expresar con palabras lo que había hecho Toth, recibió insultos por parte del público y sufrió un ataque de ansiedad. El médico del torneo fue llamado para brindarle asistencia, pero no pudo evitar que la tenista china rompiera a llorar desconsoladamente.
Antes de retirarse del partido, Zhang se levantó para darle la mano a su rival y a la jueza de silla, demostrando un gran gesto de deportividad. Mientras tanto, Toth celebraba exageradamente su primera victoria en el WTA, lo que generó una reacción negativa por parte del público presente. Felix Gall ganó la etapa 17 y Vingegaard sentencia el Tour de Francia
Este incidente se produce en un momento especialmente difícil para Shuai Zhang, quien recientemente admitió estar pasando por una depresión que ha afectado su rendimiento en la cancha. A sus 34 años, la tenista ha enfrentado problemas personales y también ha tenido dificultades con la Federación de Tenis de China, que le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Además, la muerte de sus abuelos, a quienes no pudo despedirse debido a los conflictos con la federación, ha aumentado su carga emocional.
