El presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, anunció que los problemas en cobertura, sostenibilidad y equidad del sistema de pensiones alcanzan preocupantes niveles.Pese a que aún no han presentado formalmente la propuesta que le harán el Gobierno, la entidad reveló que le apuesta al modelo del régimen de ahorro individual (Rais).
“Estamos esperando la propuesta que haga el Gobierno, lo que nosotros queremos y hemos planteado es flexibilizar el régimen de acceso al Fondo de Garantía de Pensión Mínima”, expresó el funcionario.
Según cifras de la entidad, en el régimen de prima media (RPM) solo el 13% de sus afiliados se pueden pensionar, éste acumula una deuda del 117% del PIB, lo que representa un déficit anual de 3.8% del PIB, es decir, el dinero adicional que debe poner el Gobierno con fines de aportes futuros.
Para Montenegro, si el sistema pensional funcionara correctamente ese acumulado debería estar en reservas, como sucede en países como Canadá (fondo del 78% del PIB), Japón (fondo del 55%) y el Reino Unido (101%). “Haría falta vender Ecopetrol cuatro veces para cubrir una deuda tan significativa. El sistema no es sólido, porque no tiene respaldo”, dijo.
Por otra parte, en el régimen de ahorro individual (Rais), según cálculos de Asofondos, un 35% de sus afiliados podrían pensionarse en caso de que el Gobierno acepte y adopte su programa de flexibilidad al Fondo de Garantías.
“Mientras que el el RPM todas las pensiones se subsidian y las más altas incluso reciben apoyos mayores, en Rais se financia a sí mismo, cada afiliado aporta lo suyo y recibe una pensión proporcional a lo ahorrado, y por eso no tiene déficit, solo subsidia a quienes se jubilan con menos de un salario mínimo mensual”, explicó Montenegro.
QUÉ ES EL FONDO DE GARANTÍAS
Creado por la ley 797 de 2003, el Fondo de Garantías es un mecanismo de solidaridad del RAIS. Se financia a través de un 1.5% que se descuenta de los aportes de todos los trabajadores afiliados a fondos privados. Hoy ese fondo tiene un recaudo de 8.7 billones de pesos y se espera que en los próximos años represente el 6% del PIB.
Con el fondo de garantías, las personas que completaron el número de semanas (1.150) y la edad (57 años para las mujeres y 62 para los hombres), pero no tienen los 140 millones de pesos necesarios para pensionarse con un salario mínimo, podrán recibir un subsidio que complete el valor faltante.
Si usted cotizó sobre el salario mínimo toda su vida laboral no le alcanzará para jubilarse con lo mínimo permitido para los fondos privados que es un SMLMV.
Sin embargo, el fondo busca que al 2030 se pensionen 339.000 personas que no lo habrían logrado de otra forma. Para ellos, el 1.5% que financia el sistema entrará a hacer parte de su mesada para completar el mínimo. La condición es que se tenga mínimo el 87% del capital, es decir, 121 millones de pesos.
“Ese 1.5% que todos aportamos al final representa ese 13% que puede que le haga falta a una persona, es como si le devolvieran sus aportes al fondo de garantías pero con intereses”, explicó Montenegro.
El fondo también se flexibiliza en cuanto al número de semanas se refiere. Si usted tiene la edad pero no el número de semanas, el Rais le ofrecería dos posibilidades: retirar su dinero o esperar algunos años. Esta última opción obedece a los consignado en una tabla que indica que si la persona ya pasó la edad de pensión por cada año que pase se le exigirán menos semanas. Es decir, si un hombre de 62 años necesita 1.150 semanas para pensionarse, pero solo tiene 1.000 semanas cotizadas, podría esperar hasta los 65 años para recibir un salario mínimo.
LA SITUACIÓN ACTUAL
Según cifras de la Superintendencia Financiera, en Colombia 6.5 millones de personas cotizan en seguridad social (salud y pensiones), pero casi 21 millones de personas hacen parte de la población ocupada. Si a ello se suma que, según el Ministerio de Trabajo, el 68% de esa cifra, es decir unos 14 millones de colombianos, corresponde a informalidad laboral y que 3.4 millones de personas tienen hoy más de 65 años, es previsible que la percepción de las personas a obtener una pensión sea cada vez menor.
LOS DEFECTOS DEL SISTEMA PENSIONAL
Según el presidente de Asofondos, la informalidad del mercado laboral dificulta que los trabajadores alcancen las 1.300 semanas cotizadas que exige el RPM para que puedan pensionarse: “En sí es difícil trabajar 26 años seguidos sin dejar de cotizar, que es el tiempo en que se completan las semanas”, dijo.
“Tenemos que hacer un esfuerzo enorme por formalizar los trabajadores, pero aquí también tiene que meterse el sector privado y hacer propuestas”, resaltó Montenegro, al tiempo que indicó que la crisis del sistema de seguridad social, incluyendo salud, radica en esa informalidad.
Con respecto al RPM dijo que ha tenido una visión puramente fiscalista y no ha pensado en cobertura. “Yo le pregunto al Gobierno cuánto es el costo fiscal de los Beps y de la ampliación del programa Colombia Mayor”, cuestionó Montenegro.
A lo anterior se suman los cambios de la economía mundial y las condiciones sociales, los cuales inciden directamente sobre la pirámide poblacional. Hace unos años habían más jóvenes que ancianos, hoy las cifras se alinean cada vez más porque se reduce la tasa de natalidad y aumenta la esperanza de vida.
De hecho, para el 2009 la esperanza de vida era de 73 años y las mujeres tenían 2.5 hijos en promedio cada una. Para el 2050 las proyecciones son que la esperanza de vida sea de 77 años, que cada mujer tenga 1.7 hijos en promedio y que el 40% de la población económicamente activa sea mayor de 60 años.
Puede que en 1800 y 1900 el dinero que aportaban los trabajadores fuera suficiente para cubrir la pensión de los jubilados, pero ese escenario hoy es imposible y desde esa perspectiva la reforma pensional (ajustes a la edad, el periodo y monto base de cotización, la creación de fondos solidarios y reservas) es más que necesaria.
“La cobertura es baja por donde se mire, es baja en afiliados, en cotizantes activos, en pensionados y hasta en la expectativa de pensión”, manifestó Montenegro.
En 1993, antes de la entrada en vigencia de la ley 100, habían más de 1.000 cajas administradoras de pensiones. La normativa que buscaba un mayor equilibrio fiscal eliminó varios de estos fondos bajo el argumento de aumentar la cobertura, la equidad y la eficiencia de los recursos.
Otras leyes como la 797 de 2003 cambiaron las semanas de cotización de 500 a 1.000, mientras que el acto legislativo 01 de 2005 eliminó algunos regímenes especiales. Finalmente, la ley 1328 de 2009 promovió los multifondos.
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