España quiere negociar con Bruselas una flexibilización de su objetivo de déficit para 2013 hasta alrededor del 6%, contra el 4,5% actual, y aplazar a dos años su reducción por debajo del 3%, declaró este martes una fuente gubernamental.
"Más o menos estará por ahí", declaró la fuente cuestionada sobre pactar un objetivo de déficit del 6% para este año.
La cuarta economía de la zona euro debe presentar en mayo su Programa de estabilidad 2013-2016, con sus previsiones de crecimiento y de déficit para el año en curso y los próximos. Estas previsiones pasarán a estar bajo supervisión de Bruselas, que publicará unos días más tarde sus propias estimaciones para el conjunto de los países de la Unión Europea.
España, que fue objeto de los procedimientos de déficit excesivo por parte de la Comisión Europea, inició un histórico esfuerzo de austeridad para sanear sus finanzas públicas a base de recortes presupuestarios y aumentos de impuestos y tasas.
Del 9,4% en 2011, el déficit se redujo hasta un 6,98% en 2012, anunció la semana pasada el ministerio de Hacienda, una cifra por encima del 6,7% anunciado inicialmente y del objetivo de 6,3% negociado con Bruselas.
Los objetivos actuales, que piden un déficit del 4,5% en 2013 y del 2,8% en 2014, se consideran irrealistas por el conjunto de analistas en un contexto de severa recesión económica.
El PIB español se contrajo un 1,37% en 2012 y la mayoría de grandes organizaciones económicas prevén una contracción similar en 2013 (del 1,4% según la Comisión Europea y del 1,5% según el FMI y el Banco de España).
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reconoció el 20 de marzo que deberán revisar la previsión de crecimiento oficial, que prevé una caída de sólo el 0,5% del PIB.
Sobre la amplitud de esta revisión, "no confirmamos ninguna cifra", declaró el martes la fuente del ministerio de Economía en respuesta al 1% que avanzó el viernes el diario El País.