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Económica

Colombia debe invertir 3,1 del PIB en infraestructura anualmente

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La Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI) está de plácemes. Hoy hace justo diez años fue fundada como el primer gremio del sector, con el ánimo de darle a la infraestructura del transporte y comunicaciones el lugar que merece en desarrollo económico del país.

Comenzó con 49 afiliados iniciales, hoy tiene más de 600, empresas que representan cerca del 3% del PIB nacional.
Su actual presidente ejecutivo, Juan Martín Caicedo Ferrer, quien reconoce que al gobierno del presidente Juan Manuel Santos le tocó, primero, poner la casa en orden, y por eso la locomotora de la infraestructura “todavía está en calentamiento”.
Caicedo le dijo a Colprensa que si el país quiere ser competitivo frente a los 15 TLC que ha suscrito Colombia, es necesario pensar en el transporte multimodal, y que ello demandará durante una década inversiones del orden del 3.1% del PIB nacional, esto de manera sostenida.

- ¿Qué tanto se ha movido la locomotora de la infraestructura?
Lo importante no es que la locomotora arranque rápido sino que cuando arranque lo haga bien. En el pasado hicimos obras a la carrera que terminaron en pleitos, en presupuestos insuficientes. Lo que queremos es que las obras que va a poner en funcionamiento el presidente Juan Manuel Santos respondan a dos retos: que sean competitivas y resistentes al cambio climático.

- ¿Qué ha hecho este Gobierno para poner en marcha esa locomotora?
Uno sería mezquino si no mencionara tres pilares: Primero, al sector se le está despolitizando y se está institucionalizando. Antes era un sector muy politizado, hoy se está institucionalizando con la creación de la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura), la Anla (Agencia Nacional de Licencias Ambientales), la Agencia Nacional de Contratación, y eso hay que abonárselo al presidente Santos.
Segundo, se expidió la ley de APP (Alianzas Público Privadas). Y, tercero, se están destinando grandes sumas de dinero para inversión. El Gobierno está apalancando obras con vigencias futuras hasta 2030 por más de 40 billones de pesos.

- Tenemos normatividad y buena voluntad del Gobierno. Pero, ¿y las sobras?
El arranque de las obras depende de que en el Congreso saquemos adelante este año una ley que permite superar los recurrentes obstáculos: el permiso ambiental, la adquisición de predios, las consultas previas, etc. Si esto lo resuelve este Gobierno, la locomotora arranca porque si no, se verán afectadas las obras que va a adjudicar este semestre el presidente Santos en el programa de ‘cuarta generación de concesiones’.

- ¿Es decir, esa locomotora todavía está en calentamiento, nada que arranca?
Sí, pero eso no es pecado. El pecado es que la locomotora arranque a la carrera, como en el pasado, y las obras terminen mal hechas. Esos proyectos que se licitan sin estudios suficientes terminan en tres cosas: las obras fallan, resultan desfinanciadas o esos contratos hay que renegociarlos.
Las nuevas generaciones de colombianos no van a juzgar a Santos porque inició la locomotora de la infraestructura a la carrera, lo van a juzgar es si las obras que hizo son las que necesitaba el país. Santos no tiene que pensar en la próxima elección, tiene que pensar en la próxima generación de colombianos.

- ¿La infraestructura que tiene el país es suficiente para ser competitivo frente a los TLC?
Es la primera vez que voy a decir esto. Cometimos un error histórico que nos va a costar sangre: las dos carreteras que están en ejecución -desde Bogotá hacia la costa Caribe y la Pacífica- tienen pendientes muy altas. De esas carreteras depende el valor de los fletes, porque por ellas se moviliza la mayor carga del país. Por ejemplo, estamos construyendo el Túnel de la Línea con una pendiente del 12%, y la Ruta del Sol que tiene pendientes del 7% y 8%.

- ¿Entonces qué hacer con esos contratos?
Hay que respetarlos y terminarlos. La discusión que propongo es que, sin perjuicio de los túneles que vamos a construir, pensemos en un futuro en bajarles sus pendientes con unos túneles más largos que nos permitan mover la carga en términos más competitivos.

- Y en materia de infraestructura aérea, marítima y férrea…;
En la administración Santos se han dado pasos fundamentales como haber promovido la APP para rescatar el Río Magdalena con inversión de un billón 237 mil millones de pesos. Ese contrato ya está en camino, lo lidera Cormagdalena y va a ser adjudicado antes de finalizar 2013 para que en dos o tres años se recupere la navegabilidad del río Magdalena. Y dentro del paquete de concesiones que va a liquidar la ANI está previsto el rescate del ferrocarril central.

- ¿Es necesario construir el puerto de Tribugá, sobre el Pacífico?
Hay estudios que indican que si se mejora la capacidad de Buenaventura, como ha ocurrido en los últimos años, no habría necesidad de construir otro puerto sobre en el Pacífico. Los puertos del Caribe son excelentes. Lo importante no es que tengamos uno o varios puertos, sino que podamos llegar a ellos.

- ¿Cómo ve la infraestructura aérea del país?
Creo que bien, el país se va a llevar una sorpresa con el modelo concesional. Cada día vemos el excelente aeropuerto Eldorado que tenemos. Uno de los grandes líos que ha tenido Eldorado es que allí hemos tenido la terminal de carga, la de pasajeros, el aeropuerto militar. Un paso en la dirección correcta lo dio el presidente Santos al anunciar que va a sacar de Eldorado la aviación militar.

- ¿Para que Colombia pueda ser competitiva, cuál es la gran obra de infraestructura que se necesita?
Todas las que hemos mencionado, pero al tiempo: carreteras, ferrocarriles, nuevos aeropuertos, navegabilidad. El problema es otro: la plata.

- ¿De cuánta inversión estamos hablando?
El año pasado Fedesarrollo hizo un estudio a petición de la CCI para saber cuánto tenemos que invertir en los próximos años en infraestructura. ¡Imagínese!: hasta hace poco el país invertía un punto anual del PIB en infraestructura. El estudio de Fedesarrollo nos dice que para superar ese rezago, de cara a los TLC, a partir de ahora y durante una década hay que invertir anualmente un 3.1 del PIB. Ese es el punto clave.

- ¿Qué opina de destinar los recursos de la venta de Isagen a infraestructura?
Obviamente mi opinión es sesgada: me parece una decisión acertada, advirtiendo que esos recursos no van para nuevas obras sino para terminar de financiar las que ya están en curso.
 

Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente ejecutivo de Camacol. ARCHIVO
Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente ejecutivo de Camacol. ARCHIVO
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