El dólar comenzó la jornada al alza impulsado por el optimismo sobre el crecimiento económico y las expectativas de mejoras en los beneficios corporativos.
Este viernes, 26 de diciembre, el dólar abrió la jornada en $3,718, lo que representó un aumento de $11,06 frente a la Tasa Representativa del Mercado, TRM, que para hoy se ubicó en $3,706,94, además, la moneda registró un precio mínimo de $3,711,12 y un máximo de $3,718 con cinco transacciones y se negociaron US$2.750 millones.
Según Bloomberg, los alcistas de la renta variable centran su optimismo en lo que se conoce como el “Rally de Santa Claus”, que impulsará las acciones a nuevos récords, incluso mientras se cuestiona el entusiasmo por la inteligencia artificial y la trayectoria de los tipos de interés de la Reserva Federal. Tradicionalmente, se considera que este rally tiene lugar en las últimas cinco sesiones bursátiles de un año y las dos primeras del siguiente.

“A medida que los mercados de valores entran en su cuarto año de mercado alcista, nuestro pronóstico subyacente sigue siendo positivo”, escribió Scott Chronert, director de estrategia de renta variable estadounidense de Citigroup Inc., en una nota esta semana. “El contexto fundamental actual claramente ofrece la oportunidad de un impulso continuo, relacionado con la IA, para el crecimiento de las grandes empresas”.
Comportamiento y precio del petróleo
Los precios del crudo operaban estables el viernes, ya que los inversores sopesaban los posibles riesgos de suministro derivados de las tensiones geopolíticas en una sesión postnavideña poco concurrida, después de que Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos contra militantes del Estado Islámico en Nigeria y añadió una mayor presión económica sobre el petróleo venezolano.
El Brent LCOc1 subió 0,19%, a US$62,36 por barril, y los del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) CLc1 mejoraban 0,33%, a US$58,54.
La Casa Blanca ordenó a sus fuerzas militares centrarse en una “cuarentena” al petróleo venezolano durante al menos los próximos dos meses, lo que indica que Washington está actualmente más interesado en utilizar medios económicos que militares para presionar a Caracas.
