El dólar se estabilizaba el miércoles, pero seguía en camino a su mayor caída semanal desde abril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desentendió del desplome de este mes, provocando la preocupación de los banqueros centrales europeos por la fortaleza del euro.
La divisa abrió la jornada a la baja en $3.623 lo que representa un descenso de $55,59 frente a la Tasa Representativa del Mercado, TRM, que para hoy se ubicó en $3.678,59; tocó un mínimo de $3.622 y un máximo de $3.625 y se realizaron 4 transacciones por US$1,7 millones.
El dólar cede y se fortalecen otras divisas
A medida que los inversores se han ido poniendo cada vez más nerviosos por su exposición a los activos estadounidenses, otras divisas y el oro se han disparado en las últimas dos semanas.
El euro superó los US$1,2 por primera vez desde 2021, la libra esterlina alcanzó máximos de cuatro años y medio, mientras que el yen se encamina a su mayor rendimiento mensual frente al billete verde desde abril, al persistir las especulaciones sobre una intervención oficial conjunta de Japón y Estados Unidos en apoyo de la divisa nipona.
El índice dólar =USD, que compara a la moneda estadounidense con una cesta de seis destacadas divisas, subía 0,22%, a 96,114 unidades, pero se mantenía cerca de mínimos de cuatro años, tras haber perdido casi 2,8% desde el pasado miércoles, su mayor declive semanal desde las turbulencias bursátiles del “Día de la Liberación” de abril.
Al ser preguntado el martes si pensaba que el dólar había bajado demasiado, Trump dijo que su valor es “estupendo”. Los operadores tomaron sus comentarios como una señal para intensificar la venta de la divisa, antes de que se conozca más tarde en el día la última decisión de política de la Reserva Federal.
“Demuestra que hay una crisis de confianza en el dólar”, dijo Kyle Rodda, analista senior de mercado de Capital.com. “Parecería que mientras la administración Trump siga con su errática política comercial, exterior y económica, esta debilidad podría persistir”.
La debilidad del dólar puede ofrecer un bienvenido respiro a los funcionarios japoneses, pero ya es una fuente de preocupación para otras regiones. Dos autoridades del Banco Central Europeo afirmaron que la fortaleza del euro podría influir en la política monetaria.

