Cerca de 10 mil pasajeros afectados en Colombia, por el cese de operaciones de la aerolínea Spirit Airlines, buscaban desde este fin de semana una alternativa para volar a sus destinos o respuestas para el reembolso de sus recursos.
La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), ante este nuevo caso de cese intempestivo de operaciones de esa aerolínea, solicitó al Gobierno nacional (SuperTransporte, Aerocivil y la SIC) la adopción de medidas preventivas, regulatorias y de coordinación institucional que permitan proteger al consumidor y exigir a las aerolíneas mecanismos de garantía, respaldo o protección de los recursos pagados anticipadamente por los pasajeros, especialmente cuando existan señales públicas de deterioro financiero, procesos de reorganización, reducción de operación o riesgo de insolvencia. (Lea aquí: Las rutas que pierde Cartagena con el cese de operaciones de Spirit Airlines).
¿Quién responde por los reembolsos?
La asociación también reclamó reglas claras sobre la devolución de los recursos, indicando que las agencias sólo podrán efectuar reembolsos en la medida en que dichos recursos estén bajo su administración o sean efectivamente devueltos por la aerolínea, evitando que se les imponga una obligación económica sobre dineros que no conservan, precisó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato.
“Frente a esta situación de insolvencia de esta aerolínea, las agencias de viajes del país, nos permitimos expresar nuestra profunda preocupación por los efectos que genera en los consumidores y en la cadena de comercialización turística la insolvencia, quiebra, liquidación o cese intempestivo de operaciones de aerolíneas, como ha ocurrido recientemente con Spirit Airlines, y como se ha evidenciado en otros casos del mercado aéreo nacional e internacional”, señala un comunicado de Anato.
Agrega que “estas situaciones dejan a miles de pasajeros en un alto nivel de vulnerabilidad, al haber pagado anticipadamente por servicios de transporte aéreo que finalmente no son prestados. Además, generan una grave afectación para las agencias de viajes, que, pese a actuar como intermediarias o comercializadoras autorizadas, terminan siendo la primera cara frente al consumidor y recibiendo la presión directa por reembolsos, reubicaciones, reclamaciones y compensaciones que dependen de decisiones, recursos y obligaciones propias de la aerolínea”.
El deber de información temprana de las aerolíneas
Anato también insistió en fortalecer los deberes de información temprana de las aerolíneas hacia Agencias, pasajeros y autoridades, para que cualquier riesgo de suspensión de operaciones, cancelación masiva o imposibilidad de prestación del servicio sea comunicado de manera oportuna y verificable.
“Asimismo se debe crear una mesa técnica entre la autoridad competente, aerolíneas, agencias de viajes y demás actores del sector, con el fin de revisar mecanismos de protección al consumidor, continuidad del servicio, reembolsos, seguros, garantías o fondos de respaldo frente a casos de insolvencia aérea”, aseguró la dirigente gremial.
El sector de agencias de viajes, liderado por Anato, comparte la preocupación por la protección de los pasajeros y reitera su compromiso de acompañar, informar y orientar a los consumidores. Sin embargo, resulta indispensable evitar que, ante la falla o insolvencia del proveedor final del servicio aéreo, las agencias terminen asumiendo responsabilidades que exceden su rol y que pueden poner en riesgo la estabilidad de miles de empresas, muchas de ellas micro, pequeñas y medianas. (Lea aquí: Smart Fit abrió su sede número 11 en Cartagena y Bolívar y va por más).

