La divisa estadounidense llegó ayer a niveles mínimos de $3.211, no vistos desde el 26 de julio de 2019, y continuó con su tendencia a la baja gracias a los flujos de dólares del carry trade y las expectativas positivas del mercado respecto al manejo que le dará el gobierno entrante a la economía del país.
Este jueves, 16 de julio, la divisa abrió en $3.229,49, lo que representó una caída de $4,42 frente a la TRM que para hoy se ubicó en $3.233,91.
Al inicio de la jornada se realizaron 5 transacciones por un valor de US$1,7 millones y la moneda registra un nivel mínimo de $3.226,40 y un nivel máximo de $3.231.

¿Seguirá bajando el dólar en Colombia? Expertos explican qué podría pasar en las próximas semanas
Mauricio Acevedo, estratega de Corficolombiana, prevé que el dólar podría seguir cayendo frente al peso si el Banco de la República eleva sus tasas de interés para contener la inflación, que en junio se ubicó en 6,14%, lo que atraería más carry trade al país. Esta tendencia a la baja se ve respaldada por la confianza que han generado en los mercados los recientes acercamientos del presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el gobierno estadounidense y la banca internacional, lo que ha dado un parte de tranquilidad a los inversionistas sobre el rumbo macroeconómico del país.
Por el contrario, Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, advierte que existen señales internas de alerta dentro de la economía colombiana que mitigan este optimismo. A pesar de que el comercio minorista sorprendió con un sólido crecimiento de 11,7% en mayo, la producción industrial sufrió una caída inesperada de 0,4% tras meses de expansión. A esto se suman tensiones fiscales complejas, como un faltante de $70 billones en el recaudo de la Dian y la advertencia del Observatorio Fiscal sobre una deuda pública que podría escalar a 66,1% del PIB en escenarios desfavorables.
En el panorama global, el dólar se cotiza cerca de mínimos de un mes debido a datos de inflación moderados en Estados Unidos, los cuales reducen la presión para que la Reserva Federal continúe subiendo sus tasas. No obstante, el mercado se mantiene atento a la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán; aunque esta escalada bélica amenaza con encarecer el petróleo, muchos inversionistas la interpretan como una estrategia de presión para ganar ventaja en la mesa de negociaciones y lograr un acuerdo de paz definitivo.
