El pasado 24 de julio entró en vigencia el nuevo arancel del 12,5% impuesto por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés) a las importaciones de varios productos colombianos. Al respecto, gremios ya han alertado de las consecuencias que esto podría tener para el país.
Uno de ellos es Asocapitales, que a través de una alerta técnica, hizo énfasis en los impactos que tendrán las economías de varias ciudades, incluyendo Cartagena, por su papel dentro de la cadena logística del país. Le puede interesar: Sigue creciendo el valor de las importaciones en Bolívar: así va en 2026
El gremio calificó a la capital de Bolívar bajo un “nivel de exposición medio”, al considerar que los transformados petroquímicos y los plásticos están cobijados con el nuevo arancel, aunque el crudo y los refinados no.
Sin embargo, también advierten posibles afectaciones sobre la actividad logística y portuaria ante un menor volumen de productos no minero-energéticos incluidos en la medida, como las flores, los textiles, el vidrio, el aluminio arquitectónico y la industria cosmética.
En este sentido, ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla fueron calificadas bajo un “nivel de exposición alto” al concentrar varios de estos productos, con posibles consecuencias sobre el empleo formal.
Así mismo, Asocapitales advirtió que capitales manufactureras podrían experimentar una caída en el recaudo del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) en 2027, afectando directamente las finanzas territoriales.
El nuevo arancel para los productos de Colombia
La medida impuesta por Estados Unidos obedece al resultado de una investigación realizada por la USTR a varias economías a nivel global, con relación a los controles estatales para la importación de bienes producidos bajo trabajo forzoso.
En este sentido, la decisión cuestiona la ausencia de medidas por parte del Gobierno de Colombia para impedir el ingreso al país de materias primas e insumos asociados a este tipo de prácticas. De la medida quedaron excluidos productos como el café, el banano, el petróleo, el carbón y el oro.
Asocapitales precisó que este nuevo arancel reemplaza el recargo general del 10% que estaba vigente desde febrero, lo cual deja a Colombia con una desventaja arancelaria de 2,5 puntos porcentuales frente a competidores directos como Ecuador, México y otros países de Centroamérica que tendrán que pagar un menor valor.
Por este motivo, el gremio hizo un llamado al Gobierno a tomar las acciones necesarias que permitan proteger la capacidad exportadora del país, el empleo formal y los ingresos que reciben las ciudades a través de los productos afectados.
“La brecha arancelaria es corregible y la solución está en manos de Colombia: expedir la norma que Estados Unidos exige y negociar el regreso al 10%. Cada semana de demora se paga en empleos de las ciudades”, indicó Andrés Santamaría, director de Asocapitales.
Las 3 peticiones de Asocapitales al Gobierno de Colombia
- Expedir la norma que prohíbe la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
- Acompañar a las ciudades capitales frente al impacto fiscal de la medida sobre el recaudo del ICA y las finanzas territoriales.
- Garantizar el apoyo coordinado de las entidades del orden nacional a los gobiernos locales para proteger el aparato exportador y el empleo urbano.