Económica

Balance económico: un año de gobierno turbulento y volátil en Colombia

El primer año del primer gobierno de izquierda en Colombia se caracterizó por vaivenes económicos.

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VANGUARDIA
07 AGO 2023 - 08:18 AM

Gustavo Petro. // Foto: ilustración

Hoy se cumple un año desde que Gustavo Petro llegó al poder Ejecutivo de Colombia, en medio de expectativas por su discurso de cambio que llenó de esperanza a sus electores y de reticencias entre algunos sectores políticos de derecha por ser el primer presidente de izquierda que sube al Palacio de Nariño.

En estos 365 días, la economía se convirtió en el ‘caballito de batalla’ para este Gobierno, por sus intenciones de reformar el mercado laboral, el sistema pensional, la salud, el agro con sus tierras y el sector minero energético. Lea también: Day Vásquez insiste en que Petro no sabía sobre el dinero ilícito en su campaña

Petro acude a una narrativa de descarbonizar la economía, criticar al capitalismo como modelo económico fracasado, darle más poder a organizaciones populares y comunitarias mediante el cooperativismo, y agrandar el gasto social hacia los más desfavorecidos. Mientras que gremios, empresarios y líderes de opinión le critican su incapacidad de traducir su discurso en hechos efectivos, lograr consensos y ahuyentar la inversión.

Las variables macroeconómicas del país evidencian un panorama variopinto a lo largo de este año. Para empezar, un dólar tan volátil frente al peso colombiano, con variaciones de hasta $100 en un día, que tocó el techo de los $5.000 para noviembre del 2022 y bajó a principios de agosto a $3.900. También una inversión extranjera al alza, que en junio reportó el segundo mayor registro en la historia con 1.728 millones de dólares. De hecho, las cifras muestran un primer semestre que sorprendió a muchos, para una suma de 7.790 millones de dólares, 27 % más que en el mismo periodo del 2022.

Lo más paradójico de este asunto es que la mayor parte de los recursos que llegan a Colombia son para los sectores petrolero y minero, mientras que el discurso de Petro va en contravía, con su narrativa de ‘cerrarle la llave’ a los combustibles fósiles, acelerar la transición energética, prescindir de los contratos de exploración y ‘montársela’ con más impuestos, como quedó en su reciente reforma tributaria. Lea también: “Ya estoy en casa, tranquilo y en paz”: Nicolás Petro tras quedar libre

Luego está el efecto de una inflación creciente, en especial la de alimentos, que llegó a su techo en marzo con una variación anual de 13,34 %, y luego se ha visto una desaceleración en la presión inflacionaria, con un consumo de los hogares en claro descenso en comparación con años anteriores. Además, hay un panorama desalentador en las exportaciones que completó en junio siete meses de caídas y en ese mes la contracción fue de 27,5 %.

Hay, eso sí, un mercado laboral esperanzador que bajó a un dígito en su tasa de desempleo (9,3 %) y un total de 22,56 millones de personas ocupadas para junio. Solo en el último año se crearon 383.000 puestos de trabajo, según el Dane.

También se presencia una economía en tendencia a la baja, como lo muestra el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) y el PIB trimestral. Por ejemplo, el ISE para abril y mayo, al igual que la última encuesta de industria y comercio, sugieren que la desaceleración de la actividad económica en el segundo trimestre es mayor a la prevista, lo que es motivado por una menor actividad minero energética.

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