Económica


Codeudor y fiador, ¿Cuál es la diferencia?

La garantía de una persona que respalde la negociación en un contrato de arrendamiento es fundamental para proteger el patrimonio del propietario.

HEIDI LLANES

15 de noviembre de 2022 11:45 AM

Todos los días se adelantan acciones de compra, venta y arriendo de inmuebles, donde muchas cláusulas deben cumplirse de forma legal para que la negociación, que demanda una alta inversión, no incurra en irregularidades que más adelante afecten o pongan el riesgo el patrimonio.

Uno de los requisitos sine qua non para la celebración de un contrato de arrendamiento, es la exigencia al nuevo inquilino de contar con el respaldo de un codeudor solidario o dos fiadores, figuras que en buena medida garantizan el pago de los cánones en caso de que se presente incumplimiento por parte de quien ha tomado el inmueble.

Las inmobiliarias cumplen a cabalidad con la exigencia de esta figura que también debe hacer parte en las contrataciones personales.

Generalmente no es de fácil consecución una persona que esté dispuesta a cumplir con este compromiso que tiene todas las exigencias del contrato, por cuanto una vez se firme, recaerá sobre el mismo la negligencia, daños y falta de pago en las que incurra el titular del acuerdo, advierte la trabajadora social Eliana Vergara. (Lea aquí: ¿Quién paga los daños en una casa arrendada?)

Se habla de codeudor y fiador, dejando entrever que se trata de términos semejantes, sin embargo, la experta aclara que existe una diferencia y la misma se marca al momento de hacerle exigencias ante lo pactado.

En el caso del codeudor solidario, siempre deberá responder por todas y cada una de las obligaciones que adquirió el arrendatario y que no cumpla en un momento específico del contrato.

Por su parte, el fiador puede tener el beneficio de “división”, es decir, solo pagará una parte de la deuda, la cual es compartida con el arrendatario y el otro fiador en caso de haberse exigido dos al hacer la negociación. Lo anterior afirma que ante un desistimiento en el contrato de arrendamiento, la responsabilidad de pago es más certera a través de la figura del codeudor solidario.

Cabe aclarar, que durante el tiempo que se ha estipulado en el contrato el codeudor solidario o el fiador, no pueden prescindir de tal obligación, de la que solo se desliga con la culminación del contrato, la restitución del inmueble y la expedición de un paz y salvo por parte del arrendador o in mobiliaria a cargo.

Al considerarse el respaldo más seguro, tanto el codeudor solidario como el fiador, deben cumplir con el requisito de contar con finca raíz y en muchos casos también se requiere de un contrato laboral que garantice su solidez económica.

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