Económica


Denis Díaz, una exportadora hecha a pulso

Trabaja muy cerca de los productores agrícolas de los Montes de María, a quienes orientó para administrar sus recursos de crédito y cómo hacer sostenibles sus cultivos.

Cómo se te ocurre que siendo mujer, sin apellidos y sin dinero vas a ser una exportadora...”. Esa fue una de las tantas frases descalificadoras y desestimulantes que debió escuchar Denis Díaz Figueroa en su propósito de convertirse en una proveedora de alimentos para el mundo.

Soñó con ser psicóloga y no lo logró en el primer intento. Solo cursó un semestre de esa carrera en la Universidad del Norte, de Barranquilla. “Todo fue por falta de recursos, no pude continuar el segundo semestre y me vine a Cartagena a estudiar finanzas, por descarte. No había otra opción”, precisa. (Lea aquí: Bolívar atrae a compradores de la Macrorrueda de Procolombia).

Mientras cursaba sus estudios también laboraba con el sector hotelero. El mundo de la administración y las finanzas copaba su atención y fue en la compañía Inmacol, donde fue asistente financiera del empresario Augusto Covo, a donde llegó a hacer una licencia, y en la práctica aprendió todo el manejo administrativo y financiero de una compañía. En ese paso logró estudiar psicología en la UNAD.

De allí saltó a laborar con varias universidades, entre ellas Cecar, en Sincelejo. Luego pasó al Banco Agrario y en esa entidad empezó a entender la verdadera problemática de los créditos para los productores del agro, en regiones como Marialabaja y otros municipios de los Montes de María. “Allí me di cuenta que los campesinos no tenían los conocimientos necesarios para manejar administrativamente los recursos que recibían como crédito y ello influía en que siempre tenían pérdidas. De hecho, aún muchos siguen teniendo pérdidas por ese desconocimiento. Ante esa necesidad, decido retirarme de esa entidad bancaria y nace mi empresa: Servicecol, Servicios Colombianos, en el 2010 y se formalizó en el 2013. La empresa nace como un proveedor de alimentos a nivel mundial”.

Servicecol posiciona a su zona de influencia para el desarrollo de cultivos, para la obtención de frutas frescas, frutas congeladas, zumo de frutas, hierbas aromáticas, patacones/tostones, snacks de plátano, yuca, ñame y plátano fresco/pelado.

Con los campesinos

Recuerda que “gracias al trabajo que hacía con el Banco Agrario y el trabajo social con mi congregación, empezamos a hacer capacitaciones. Visitamos los 11 corregimientos de Marialabaja y le indicamos a los productores cómo debían ser los productos, cómo formarse para hacer que los cultivos fueran sostenibles en el tiempo”. También trabajó con un programa oficial que se denominó ‘Generación de ingresos’, con 300 familias de Marialabaja.

“Mis primeras experiencias en la comercialización de alimentos fueron en Bazurto, la plaza de mercado de Cartagena, donde hacía ventas directas de plátano, actividad que duró más de un año. Esa experiencia terminó con amenazas y exigencias de ilegales, pero también fue un aprendizaje”, precisa Denis.

La primera exportación

La primera exportación de Servicecol llegó en 2017. Yuca parafinada a Miami, Estados Unidos, para satisfacer la demanda de la población hispana. A la fecha Servisecol ha exportado 196 toneladas de productos agrícolas: plátano, yuca, ñame, papaya y subproductos del plátano, comprados directamente a los campesinos. Hacia el futuro se busca exportar aguacate Hass, en alianza con asociaciones de productores del interior del país.

“Hoy Servicecol tiene presencia en Estados Unidos y Canadá, pero vamos por más. La siguiente meta podría ser Francia, donde ya avanzamos en las primeras conversaciones”, dice Denis, una soñadora que tiene metas claras y piensa en grande desde Marialabaja, en los Montes de María.

DENIS,

LA MUJER Y

EMPRESARIA

Nació en Marialabaja. Es bachiller de la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe, de esa localidad. Administradora financiera del Tecnológico de Comfenalco de Cartagena; psicóloga de la UNAD, en Barranquilla y tiene formación en proyectos sostenibles con ProColombia y otras entidades internacionales.

Reconoce el apoyo de la Cámara de Comercio de Cartagena y ProColombia, entidades con las que le vimos en macrorruedas de negocios en Corferias y de la Alianza del Pacífico; y el SENA.

Aunque Denis ya recoge los frutos de tantos años de esfuerzos, reconoce que el camino no ha sido fácil. Si bien destaca que lo más satisfactorio ha sido exportar, también señala que los más duro fue sacrificar su matrimonio.

Sus padres fueron agricultores. “Soy víctima de la violencia de Montes de María. A mi familia intentaron ‘vacunarla’, no lo lograron, pero nos forzaron a vender las tierras”, recuerda.

Madre de tres hijos, Denis tiene su centro de operaciones en una oficina del sector portuario de Manga, donde cumple su misión de proveer alimentos al mundo, alimentos cultivados por campesinos de los Montes de María, en la Costa Caribe colombiana.

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