Los trabajadores colombianos destaparon hoy sus aspiraciones para el incremento del salario mínimo para el año que viene.
Voceros de las centrales obreras confirmaron que en la reunión de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, en la que avanza la negociación para fijar salario mínimo para 2023, se planteó un aumento del 20%.
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Esa propuesta significaría que la remuneración mínima en Colombia tendría un incremento del $200.000, y pasaría de un millón de pesos a $1,2 millones, con lo que los sindicatos pretenden proteger el poder adquisitivo de los trabajadores que reciben ese sueldo.
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En la sesión de esta mañana participan representantes de la CTC y otras centrales obreras, así como del Ministerio del Trabajo, pensionados y otras entidades del Gobierno.
Se espera que los voceros de los trabajadores destapen su carta frente al incremento que debería aplicarse para el subsidio de transporte, y la respuesta de los empresarios frente a las pretensiones de los obreros.
La idea de las centrales obreras dista de los planteamientos hechos por centros de pensamiento como Anif que sostiene que con un dato de inflación anual en noviembre del 12,53% y un aporte de la productividad de 1,24% como datos oficiales para la mesa de concertación, recomienda que el incremento del salario mínimo sea cercano al 13,8%.
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A su turno, la alianza de 39 asociaciones y gremios denominada como Aliadas ha insistido en que un incremento del salario mínimo superior a la inflación generará brechas entre el mercado formal e informal de trabajo porque será más costoso contratar mano de obra, y seguramente hará más difícil disminuir la informalidad laboral. Adicionalmente menos trabajo formal requerirá de un mayor esfuerzo fiscal del gobierno en salud y en pensiones, para atender a los informales en el régimen subsidiado, y en largo plazo a los que no lograron cotizar para obtener su pensión.