El hato ganadero de Venezuela está “totalmente desprotegido”, tenemos un sistema sanitario precario, donde hay acceso a poca vacuna y el precio del animal no puede sostener un sistema sanitario o de salud animal como debiere ser”, denunció ayer en Cartagena el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), Armando Chacín.
Su denuncia cobra toda gravedad pues los más recientes brotes de fiebre aftosa surgidos en Colombia y que le representaron la pérdida del estatus sanitario de país libre de esa enfermedad con vacunación, surgieron por la aparente llegada de animales con la enfermedad desde territorio venezolano.
Al intervenir en la primera sesión de la 46° Reunión de la Comisión Sudamericana para la Lucha contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa), en el hotel Hyatt Regency, el dirigente gremial venezolano también lanzó un SOS sanitario para que la ganadería de Venezuela reciban la ayuda internacional que permita mantener los estándares de sanidad animal en ese país.
Chacín, visiblemente apenado, dijo que el sistema sanitario animal de su país, en el caso de la ganadería, “se convierte en un foco infeccioso que amenaza a la región”.
Hoy el hato ganadero de Venezuela se estima en cerca de 10 millones de cabezas de ganado y el país llegó a tener hasta 16,5 millones de cabeza en el mejor momento de esa actividad en el país. Se dedicaban 7 millones de hectáreas a la actividad agrícola y pecuaria y se estaba en crecimiento, pero con las expropiaciones se redujo a menos de 3 millones de hectáreas, pasando 4 millones de hectáreas a manos del Estado venezolano, explicó el dirigente.
Denunció que el convenio Panastosa-Brasil-Venezuela, suscrito en 2018, para atender el control de la enfermedad, no se cumplió, las autoridades venezolanas no mostraron interés en que eso se realizara, a pesar de que los privados tenían el interés.
“El programa sanitario de Venezuela necesita ayuda internacional, al igual que los ciudadanos venezolanos. No hay posibilidad de tener las personas alimentadas sino tenemos un rebaño en crecimiento y sano. Nosotros pedimos y venimos a estas estructuras de Panaftosa y Cosalfa a buscar acuerdos y apoyo para Venezuela debido a que no tenemos la capacidad por sí solos de salir adelante en este momento”, enfatizó Chacín.
También se refirió a un informe presentado por Panaftosa, el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria, sobre su país, del que dijo “me da vergüenza”.
“Esa entidad envió 70 técnicos a Venezuela para contribuir, para implantar un programa sanitario adecuado en 2018, sin embargo, los técnicos tuvieron que retirarse porque no hubo seriedad, ni consistencia en lo planteado en los acuerdos de Brasil. No hubo el esfuerzo necesario del poder Ejecutivo para poder efectuar el programa, que tenía las vacunas y el acompañamiento de los técnicos. El Gobierno desestimó este apoyo importante para el país” , explicó Chacín, quien denunció que a ese programa se le dio un manejo político y no sanitario.


