Económica


Los ‘chicharrones’ que inquietan a los porcicultores

Sustituir importaciones, que hoy representan el 20% del total del consumo nacional, es uno de los desafíos del gremio porcicultor nacional.

Aunque la producción porcícola colombiana creció en el último año cerca del 8%, muy por encima de la economía nacional, que lo hizo a una tasa del 3,3%, los retos del sector para ser competitivos y sostenibles son enormes.

Jeffrey Fajardo, presidente Ejecutivo de Porkcolombia, el gremio que aglutina a los productores formales de carne porcina en el país, advierte que esos retos se resumen en tres aspectos:

- Convertir al sector en exportador: propósito que pasa por muchas aristas. Cómo desarrollar una oferta exportable sostenible, rentable y de largo plazo.

- Sustituir importaciones: el sector no está tranquilo con la idea de que los importados ganen cada vez más espacio en el mercado doméstico y son conscientes de que si se baja la guardia de ese 10% de participación de mercado que tiene la carne porcina comprada en el exterior, podría ser el 50% o más del consumo nacional.

-La disposición de infraestructura de beneficio formal: en ese sentido el gremio es un aliado de las autoridades locales y nacionales, para una mejor infraestructura de beneficio formal, luchando contra la informalidad.

El balance del sector, agrega Fajardo, “indica que ha venido desarrollando una dinámica de crecimiento muy positiva. El año pasado el crecimiento de la producción estuvo alrededor del 8%, pasando de 410.000 toneladas producidas en 2018 a 446.600 toneladas en el año 2019. Esa dinámica también se reflejó en el número de cabezas beneficiadas”.

Porkcolombia ha propuesto en su planeación estratégica que haya un crecimiento adecuado, prudente, ya que no se quiere que al sector porcicultor le pase lo que ha sucedido en otros sectores que han crecido de manera desbordada, por encima del promedio de la economía, y que han conducido a tal nivel de desbordamiento en la producción que resultan generando sobreoferta productiva y eso va en contra de los precios e ingresos netos del productor.

PRODUCCIÓN POR DEPARTAMENTOS

La producción porcícola en Colombia está concentrada en tres departamentos: Antioquia (45%), Cundinamarca (21%) y Valle del Cauca (14%), que en conjunto representan el 80% del total nacional.

La Costa Caribe, que participa con el 3,3% del beneficio nacional, tiene en el departamento del Atlántico su mejor desempeño, pues se destaca por su producción formal y dos plantas de beneficios. Su participación nacional es del 2,6%.

Bolívar, en cambio, tiene un problema fundamental y es que no tiene plantas de beneficio formales y el gremio mide la producción por el beneficio formal, porque Porkcolombia al ser el administrador del Fondo Nacional de la Porcicultura, su indicador de ingreso parafiscal se causa por el momento del beneficio. Esa gran informalidad hace difícil medir el beneficio en el departamento. Sin embargo, un inventario del ICA señala que podría tener 140 mil cabezas porcinas, pero al no ser formal un alto porcentaje, no suma en las cuentas del gremio. De los 14 mil predios porcícolas en el departamento que reporta el ICA, solo 7 son tecnificados. Cada predio, en promedio, tiene 10 animales.

CONSUMO PER CÁPITA

Una de las grandes transformaciones del sector ha sido el consumo per cápita. Se pasó de un consumo de 4,8 kilos al año en 2010 a 11,2 kilos en 2019, que representa un crecimiento en la década del 135%. Es la proteína que en proporción más ha crecido en el país. Hace 10 años no más del 35% de los hogares incorporaban en su dieta carne de cerdo y hoy está presente en el menú del 70% de los hogares.

Ese crecimiento, según el Presidente de Porkcolombia “obedece a la combinación de 2 factores. Uno, la tecnificación del sector, y dos, el desarrollo de una campaña de mercadeo liderada por el gremio, que incentiva el consumo de la carne de cerdo, que es una proteína muy versátil, que se puede preparar de muchas formas, que tiene más de 37 cortes”.

Añade que ”detrás de eso, si no estamos en capacidad de demostrar su calidad y tecnificación, nada haríamos. Hay un proceso de transformación con altos niveles de tecnificación, de elevar los estándares en el eslabón del beneficio, llegando al consumidor final con una calidad de altísima confianza”.

La carne de cerdo participa con cerca del 11,2% del consumo per cápita de carnes en Colombia. Lidera ese consumo el pollo (35,5%), le sigue la carne de res (18,1%) y en un cuarto lugar aparece el pescado, con cerca del 7%.

En consumo, Antioquia lidera el ranking. Le sigue la zona Centro del país y luego la Costa Caribe, donde la penetración del producto importado es muy alta.

SANIDAD

Porkcolombia lidera el proceso de control de una enfermedad de control oficial que es la peste porcina clásica y este año están a punto de recibir una certificación para una zona adicional en el centro del país, y control de otras enfermedades. La certificación la daría la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE.

Exportaciones e importaciones

El sector porcícola nacional no está exportando, sin embargo, en 2019 se hizo un ejercicio de exportación de un contenedor a Angola, en África. En ese año el panorama de admisibilidad para la carne de cerdo colombiana era cerrado, había restricciones sanitarias por los brotes de aftosa, que ya fueron levantadas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), lo que permitirá reactivar los protocolos de accesibilidad.

Hay potencial exportador, pero por la presencia de peste porcina, sectorizada en el continente asiático y los brotes en límites con Europa del este, han llevado a una reducción importantísima en 2019 en el pie de cría en China, como también en Vietnam, y en países limítrofes con Europa. Los brotes originaron una disminución de animales en el mercado y ello generó un vacío del 25% de la proteína animal que se producía en el mundo en un año. Asia es el mejor mercado potencial y a China y Vietnam le apuntan los productores nacionales para insertarse en la dinámica importadora de esos mercados, como también en Macao, Hong Kong, Singapur y Corea del Sur.

Las importaciones representan un poco más del 20% del mercado. El 95% proviene de Estados Unidos, la Unión Europea y Chile. En 2010 el importado era el 10% del consumo total nacional y eran de materias primas derivadas de la carne de cerdo que se usaban para otra clase de alimentos con valor agregado, hoy ese porcentaje va directamente al consumidor final. Eso implica que los importados son competidor directo de la producción nacional.