Económica


¿Por qué se despide al pan de $200?

Los altos costos de la harina de trigo, el azúcar, los huevos, las margarinas y las esencias han incidido en los precios del pan. Hablan molineros y panaderos.

El tradicional pan de sal que acompañaba el desayuno de centenares de hogares cartageneros o la popular ‘piñita’ o pan de dulce que era la merienda de los escolares, y que por su bajo costo (200 pesos) eran de los más demandados en panaderías y tiendas, empiezan a tener sus días contados.

Los altos costos de los insumos utilizados en las panaderías, que en muchos casos sobrepasan el 50% de su valor en prepandemia, han hecho que los panaderos reconsideren la elaboración de cierto tipo de panes, reducir su tamaño o simplemente elevar su precio para compensar los mayores costos de los insumos.

Tomás Campo, un arjonero de 63 años, que lleva 45 dedicado a la panadería en Cartagena, Montería y Sincelejo, hoy sigue con esa tradición con una pequeña panadería en Arjona donde junto a uno de sus hijos mantiene el negocio. Allí, el pan más económico es el pan salado, de 300 pesos, el mismo que a finales del 2021 costaba 200 pesos y tenía un peso, en gramos, mayor.

Campo asegura que uno de los insumos que más ha aumentado sus precios es el bulto de harina de trigo que utiliza en su negocio, que pasó de $70 mil hace 5 meses a $140 mil. Igual pasa con la margarina cuya caja pasó de 35 mil pesos a $65 mil.

“Nos ha tocado descontinuar unas diez variedades de pan, entre ellas, el suizo”, asegura.

Este panadero señala que en el pasado su negoció llegó a generar 10 empleos y hoy para sostenerlo solo se quedó con uno de sus hijos. (Lea aquí: Fertilizantes y cereales, los más afectados por conflicto Rusia-Ucrania).

“Hoy en día estoy dejando de ganar prácticamente un 50% de lo que ganaba antes”, dijo.

Aún así, en la panadería de don Tomás los panes más solicitados son los de bocadillo y arequipe, que se ofrecen a $2.000.

Otra experiencia

Pero la situación para Luis Arbeláez Murillo, un paisa que tiene su panadería en el Paseo Bolívar de Cartagena, no es diferente. Allí ya no existe el pan de 200 pesos por culpa de los incrementos de la harina de trigo, el azúcar, las grasas, el huevo y las esencias que en la mayoría de los casos han duplicado sus precios.

Arbeláez tiene 8 años de ser panadero, actividad a la que llegó tras dejar de atender una tienda. “Las ventas en mi caso se mantienen, pero mis ganancias se han mermado en un 10%”, precisa el panadero.

En su local el producto más solicitado son las ‘piñitas’ de $300 y otros variedades económicas son el pan de queso ($600 pesos), pan con arequipe ($700) y los roscones ($1.200). Ya no se ofrece el pan con salchicha.

En Zaragocilla, otro panadero que pidió reserva de su nombre, acaba de reactivarse como panadero y abrió su panadería en el sector El Progreso. “Llevo 15 día de reapertura y las ventas se mantienen, eso sí el pan de $200 ya no va más. Solo lo hacemos por pedidos y por ciertas cantidades. Aquí el pan más económico es de 500 pesos desde hace 4 meses cuando tenía la panadería en El Socorro. Los nuevos precios obedecen, según los propios proveedores, a los mayores costos de los insumos (harina de trigo, huevos, azúcares y grasas)”, precisa el panadero, quien mantiene 4 empleos en el negocio.

¿De dónde nos llega el trigo?

Desde la Cámara de Fedemol de la ANDI, que agremia a 22 empresas del país dedicadas a producir harina de trigo, su directora Pilar Ortiz señala que “Colombia importa anualmente 1,9 millones de toneladas de trigo y produce 1,3 millones de toneladas de harina de trigo, especialmente para el sector de panadería”.

El trigo que importa el país llega especialmente de Canadá (67%) y EE.UU. (29%), que entra cero arancel desde 2012 por cuenta de los tratados de libre comercio. De Rusia se importó trigo en el 2021 (1% de las importaciones totales ) y de Ucrania (0,7%).

Rusia y Ucrania representan el 30% de las exportaciones mundiales de trigo y con el conflicto la oferta mundial se redujo y hace que los precios del trigo sean volátiles y desde el 24 de febrero de este año, cuando estalló la guerra, los precios internacionales del cereal se han incrementado en un 40%. El trigo ha sido el commodities que más ha crecido en precios con el conflicto entre esos dos países. También impactaron los precios la crisis logística marítima y la pandemia con incrementos en fletes.

“La situación de los precios del trigo no parece estabilizarse en el mediano plazo. Todo depende de lo que suceda con el conflicto entre Ucrania y Rusia”, advierte Ortiz.

Pese a los incrementos, la ejecutiva de Fedemol señala que Colombia sigue teniendo la harina de trigo más económica de Latinoamérica, que además es fortificada (tiene vitaminas, hierro, entre otros).

Colombia solo tiene 2.508 hectáreas sembradas de trigo, que generan un poco más de 6.846 toneladas anuales de ese cereal y el país requiere 1,9 millones de toneladas, por ello Colombia importa el 99,7% del trigo que demanda.

El consumo per cápita de pan en Colombia es 25 kilos al año, cifra por debajo del promedio de Latinoamérica (70 kilos) o de Chile (140 kilos).

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