Desprotegida. Así se encuentra la familia del cantante de champeta “John Jairo Sayas Díaz, “El Sayayín”, quien murió recientemente como consecuencia de un hecho sicarial ocurrido en la ciudad de Sincelejo. (Lea más sobre El Sayayín)
Su esposa Ivonne de la Espriella Vergara, un día antes de ocurrido el atentado en donde otras cuatro personas resultaron heridas, había sido incapacitada por enfermedad, razón por la cual no podía ir a trabajar.
El día siguiente de haber sido incapacitada, el 26 de junio pasado, ocurrió el hecho de sangre y la mujer tuvo que acompañar a su marido en la clínica en donde estuvo internado hasta que dejó de existir.
Tras quince días de ausencia en el trabajo, la mujer informó mediante un escrito que por la novedad de su marido no podía ir a laborar, pero la empresa le contestó que si no se presentaba a laborar la despediría, como ocurrió.
La firma de telefonía celular en donde trabajaba, igualmente la desafilió de Saludcoop, por lo que aparte de falta de ingresos para cubrir sus gastos básicos, la esposa de “El Sayayín” y sus hijos, todos menores de edad, no tienen actualmente servicio de salud.
Los amigos del artista le pagaron la mensualidad atrasada de colegio al niño menor, Jeansue, de 8 años de edad, y han estado acompañando a la familia, pero esto no le ha sido suficiente para solventar sus necesidades primordiales.
Este medio conoció que la madre de Ivonne le propuso a su hija que se fuera a vivir a su casa para evitar el pago de arriendo y servicios, pero la esposa de “El Sayayín”, no responde el ofrecimiento, pues se encuentra muy golpeada emocional y sicológicamente.
Solo sabe que debe luchar por sacar adelante no solo a sus hijos Jhon Caleb y Jeansue, sino también a Regina, la niña de 11 años que el cantante tuvo de una primera relación y que viven en la ciudad de Cartagena.
EL COMIENZO
“El Sayayín” e Ivonne se conocieron hace 12 años en un baile en la capital sucreña.
La última presentación del artista la hizo en una discoteca de la ciudad de Bogotá con pista pocos días antes del atentado, antes de esta le hizo un show a un particular en el municipio de Santiago de Tolú, quien nunca le pagó.
TRISTE HISTORIA
El día del atentado, John Jairo salió con los únicos 2 mil pesos que tenía en el bolsillo y bebió desprevenidamente con un hombre que fue hasta su casa y le dijo que quería tomar con él, hasta que llegaron los dos antisociales disparando.
El hombre lo llevó primero al Bar Los Cerezos, luego a otro establecimiento público y finalmente al Estadero Mi Hermano y Yo, pero de repente dijo que se iba, tomó su moto y se marchó, e instantes después llegaron los sicarios.
Para los familiares del cantante el mencionado hombre lo sacó de su casa para que lo mataran. Al mismo tiempo expresaron que conocieron de un taxista apellido Villamil, quien dijo haber estado igualmente en esa parranda, pero que se había ido cuando ocurrió el atentado.
El talento de “El Sayayín” conoció el mundo en la ciudad de Cartagena, pero dado a que en Sincelejo se le contrataba con más frecuencia y mejores dividendos, se estableció en la capital sucreña, sus últimos cinco años.
Fue criado por su abuela, Francisca Martínez, con quien vivió hasta los 14 años de edad, en barrios como Canapote y Olaya Herra, calle El Tancón.
Cuando ésta no tuvo más salud para cuidarlo, se lo entregó a su mamá Luz Marina Díaz.
No le gustaba el estudio y solo cursó hasta quinto prado de primaria, posteriormente se entregó a la música champeta a la que amó como a su natal Cartagena.
Tenía tres hermanos por parte de mamá y otros ocho por parte de papá, algunos residenciados en el vecino país de Venezuela.

