Educación

Estudiantes de Pasacaballos tienen miedo de ir a clases

Compartir
JULIANA DE ÁVILA ROMERO
04 OCT 2013 - 12:02 AM

María*  al igual que sus compañeras de la Institución Técnica de Pasacaballos tiene miedo de ir a estudiar.

Desde hace cuatro meses un hombre se pasea por la institución con la cara tapada con una máscara y desnudo, mostrando sus genitales y masturbándose delante de maestras y estudiantes.

Hace una semana el miedo de María se hizo más fuerte, cuando al terminar sus clases fue acorralada por el hombre, quien al parecer intentó abusar de ella. Algunas madres de familia dijeron que la niña pudo escapar porque le propinó una fuerte patada al hombre, “La niña como pudo salió corriendo y pidió ayuda”, dijeron varias de las madres denunciantes.

Desde esa semana,  María no sale sola y prefiere mojar su uniforme antes de ir al baño. No quiere exponerse a ser víctima del acecho de este hombre, a quien incluso las directivas y profesores le tienen miedo.

“Las niñas tienen mucho miedo, parece que él se esconde en los baños. Tenemos varios casos de niñas que prefieren orinarse en el uniforme que ir solas al baño”, explicó la madre de una de las estudiantes.

María está en tercero de primaria, tiene ocho años y lo único que tiene claro es que no quiere volver al colegio.

Los padres de familia dijeron que el hombre que acecha la escuela tiene problemas mentales, y que incluso en el pasado fue acusado de abusar sexualmente de su hija, a quien mató por las fuertes lesiones que le provocó durante los abusos, el culpable, según los padres de familia, reside en la comunidad.

Según  otras versiones, no se trata de uno, sino de tres hombres que a diferentes horas de la mañana se toman la institución.

Hay más

Además del hombre que acosa a estudiantes y maestros, varios integrantes de una pandilla ingresan por la parte posterior de la institución y amenazan a las  personas que están en el colegio.

Con piedras, palos y palabras vulgares los jóvenes se pasean por los pasillos de la institución educativa amenazando a los estudiantes. También les tiran piedras mientras están en clases.

La semana pasada, según los padres de familia, un niño resultó lesionado en uno de los ataques.

“Los niños no quieren venir a clase. Lo peor es que esos muchachos vienen y se meten con los niños más pequeños. Estamos cansados de esta situación. Mi hijo ya tiene una semana sin ir a clases”, explicó una madre de familia.

No hay quién pueda

Los vigilantes, quienes son los encargados de cuidar la institución, también se sienten amenazados por este grupo que diariamente se toma la institución sin que nadie pueda hacer algo al respecto.

La agresividad y la fama de estos individuos en Pasacaballos hace que todos teman acercase a ellos o reprenderlos.

María de Jesús Berrío Quiñones, rectora de la institución educativa, afirmó que el riesgo es alto, y que a pesar de que se intenta hablar con la comunidad para prevenir estos casos, no hay colaboración.

“Nosotros creemos de que la solución es levantar más las paredes. Ya hemos expuesto nuestra situación a la Secretaría de Educación, ahora estamos esperando la respuesta”, explicó.

La Institución de Pasacaballos, es según la definición institucional, un centro de alta calidad en valores, aún así y a pesar de los esfuerzos de las directivas, la única solución parece ser esperar a que algo grave ocurra para que el Distrito atienda las denuncias o que se definan los fondos para solucionar la situación.

Sin solución

La Secretaría de Educación explicó que el pasado 25 de septiembre se visitó  la escuela y que se evidenció que parte del daño del cerramiento  es producido por el canal Lolita,  que atraviesa el colegio y que cualquier inversión que se adelante en estos momentos  se verá en riesgo por las aguas que se vierten al canal, por lo que no se puede hacer algo hasta que intervenga la autoridad ambiental competente.

Mientras tanto los padres de familia deberán enviar a sus hijos a  estudiar en un ambiente inseguro y lleno de peligros.

¡MÁS SEGURIDAD!
 
En la visita de ayer a la institución, la Policía se comprometió con los padres de familia a aumentar la vigilancia y el acompañamiento en la zona.
 
*El nombre de la menor se cambió  por su seguridad.
 

Por la baja altura de las paredillas, es fácil el ingreso de extraños a la institución. Las directivas no tienen el apoyo de la comunidad para contrarrestar la inseguridad. JULIO CASTAÑO-EL UNIVERSAL

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad