La decisión de estudiar un posgrado está muy ligada a la posibilidad de crecer profesionalmente y acceder a mejores oportunidades laborales, ya sea en la misma empresa o en otra, con mejores condiciones de empleo.
Pero hay una opción que permite estudiar como parte de tu trabajo, explorar nuevos escenarios de tu área, obtener un ascenso y sin asumir gasto alguno de matrícula: los posgrados in-company.
Aunque parezca de ensueño, esta opción de formación toma cada vez más fuerza (a pesar de que no es nueva) y se está consolidando como la mejor estrategia de las empresas para crecer de la mano con su talento humano.
Los posgrados in-company acercan más a la academia y universidades, que desde siempre han estado en sintonía y hacen frente a la realidad que imponen los cambios drásticos y constantes por el rápido avance de la inteligencia artificial, la hiperconectividad y automatización de miles de procesos.
¿Qué son los posgrados in-company?
Los posgrados in-company son programas de estudio diseñados a la medida para empresas, de acuerdo con sus objetivos corporativos, y para un grupo específico de empleados.
Son diseñados en colaboración entre las universidades y las compañías, por lo general, a partir de las facultades o escuelas de formación con las que ya cuenta la institución de educación superior. Lea también: Test: ¿Estás listo para comenzar un posgrado? Averígualo.

“Guiado por profesores expertos, el aula se convierte en un catalizador para el desarrollo del liderazgo, donde los participantes prueban su juicio, exploran ideas complejas, reflexionan sobre su liderazgo y adoptan nuevos modelos para una gestión empresarial efectiva”, explica una publicación de la Escuela de Negocios de Harvard sobre este modelo de formación en la que es líder.
Los posgrados in-company son diferentes de los planes de beneficios que ofrecen ayudas a los trabajadores para financiar sus estudios, pues en este caso es la empresa la que elige el tipo y enfoque de la formación.
Este tipo de posgrados se inspira en modelos de educación corporativa estudiados desde finales del siglo XX. La investigadora Jeanne C. Meister documentó cómo muchas empresas estaban creando sistemas de formación avanzada, diseñados específicamente para desarrollar talento interno y responder a objetivos estratégicos del negocio.
Beneficios de los posgrados in-company para empresas y trabajadores
De acuerdo con el informe Aprender más con la edad: aprendizaje permanente en el futuro lugar de trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), este tipo de formación es beneficiosa tanto para las empresas como para los trabajadores. Le puede interesar: Especializaciones en Colombia: ¿son válidas para trabajar en el extranjero?
“La formación proporcionada por la empresa desempeña un papel clave en la retención de los empleados y la reducción de la rotación. La capacitación actualiza las habilidades de los trabajadores, lo que los hace más productivos y el empleador y puede aumentar la retención de empleados”, destaca el informe.

En cuanto a los colaboradores, esta opción de formación no solo contribuye a su crecimiento profesional y a desarrollar nuevas habilidades sino que favorece que tenga un empleo continuo en la compañía.
Así se financian los posgrados in-company
Contrario a los posgrados tradicionales, los programas in-company suelen asumirse como una inversión directa de la empresa en el desarrollo de su talento humano, más que como un gasto educativo individual, por lo que la organización lo financia, incluyendo costos del diseño del programa, las matrículas y titulación.
Hay empresas que cofinancian la matrícula con sus colaboradores, asumiendo cierto porcentaje de esta y permitiéndoles pagar a cuotas, que pueden ser descontadas del salario mensual. Lea también: ¿En busca de un posgrado?: conoce las áreas de mayor proyección.
Cuando la empresa cubre el costo completo de la formación, es común que el acceso al programa esté acompañado de una cláusula de permanencia laboral, con la que el trabajador se compromete a permanecer en la organización durante un periodo determinado, por ejemplo, uno o dos años, o a devolver parte de la inversión si decide retirarse antes de ese plazo.
Esta medida busca proteger la inversión de la compañía en formación especializada y garantizar que el conocimiento adquirido beneficie efectivamente a la organización.
