Alex Campos despierta en sus seguidores lo que despertaban hace años los Beatles en sus fanáticos, lloran, se emocionan, desean tocarlo.
Más que un cantante cristiano parece una estrella de rock.
Sus cifras lo comprueban, ha vendido cerca de 200 mil discos en todo el mundo y sus giras internacionales se han extendido a unos 26 países.
En Youtube, sus videos han sido vistos 40 millones de veces, estableciéndolo como uno de los cantantes latinoamericanos con más demanda en ese medio.
Su álbum Cuidaré de ti recibió una nominación al Latin Grammy dentro de la categoría de música cristiana, y además ha sido galardonado con seis Premios ARPA de la Academia de Ciencias y Artes Cristianas de México, y en Colombia es el ganador de seis Premios Vertical.
El año pasado ganó la categoría Mejor solista pop en los Premios Shock.
Vida de película
La vida de Campos podría servir como guión para una película.
Es el mayor de cuatro hermanos. Su padre los abandonó cuando él apenas tenía 7 años, mientras que a los 12 acudió por primera vez a una iglesia cristiana, lugar donde comenzó a laborar haciéndole aseo al sitio, siendo el mensajero y hasta vendiendo libros.
Dos años después pasó a repartir domicilios en la plaza de mercado del barrio Siete de agosto en Bogotá e ingresó al grupo musical de la iglesia cristiana en la que hacía el aseo.
Aprendió a tocar la flauta dulce, el bajo, la batería y la guitarra. Validó el bachillerato y formó su propia banda conocida como Misión Vida.
Empezó a tocar en su iglesia, más adelante en eventos de otras iglesias, ahora llena desde coliseos hasta estadios, y muchos de sus fanáticos.
-¿Cómo describe su música?
Es música con mensaje, no importa si la gente las quiere bailar, cantar o gritar, lo importante es que el mensaje los haga pensar, reflexionar sobre sus actuaciones, y los ayude a replantear muchas cosas en su vida.
- ¿Le ha sido difícil abrirse espacio con su música en Colombia?
Somos pocos los que le cantamos a Dios, los demás lo hacen al desamor, al sexo, algunos porque saben que eso les da plata. Después de 11 años comercialmente la gente empezó a escucharla, no solo cristianos sino de otras religiones, encontraron que con mis letras se trasforman vidas y se cambian corazones. Habrá que esperar otro tiempo para que empiecen a programarla en las emisoras.
-¿En qué se inspira para componer sus canciones?
En Dios, lo veo en todas partes. En sus acciones, sus milagros, como intercede por nosotros los seres humanos.
-¿Usted que menciona en todas sus conversaciones a Dios, no se ha visto tentado a pecar?
Hay que sostenerse, claro que tengo tentaciones y cometo errores como todos los seres humanos, pero siempre me apoyo en mi familia. En las giras internacionales siempre están conmigo.
-¿Qué opina de las composiciones de regaetón?
Es increíble como a la mujer la deterioran de una forma tan vulgar, aunque se debe reconocer que hay canciones de ese género que no utilizan letras agresivas contra las mujeres, y sigue siendo un ritmo pegajoso.
-¿Qué proyectos tiene para este año?
Estoy haciendo una gira con el nuevo disco Lenguaje del amor. Voy a estar presentándome con la banda en España, Inglaterra, Holanda, Suiza, Francia, Portugal, Bélgica, Suecia y Estados Unidos.
