Hace casi tres años que su pasión se centró en una cámara fotográfica y desde entonces su carrera ha crecido con vertiginosa velocidad.
A sus 22 años, Abraham Enrique Castillo Jiménez se proyecta como uno de los fotógrafos y productores de audivisuales con mayor futuro en Cartagena.
Desde que se inició en la producción de videoclips musicales cristianos ha trabajado en varios proyectos en Cartagena, otras ciudades del país, además de hacerse internacional en Chile y Estados Unidos, de donde llegó hace unos días de realizar las grabaciones de su último proyecto.
Su obsesión, dice, se centra en la búsqueda de que cada producto que realiza sea mejor que el anterior. Esa es su pasión y por lo tanto, no ve a la fotografía como un trabajo sino como un oficio que ejerce con gusto y empeño.
ASÍ EMPEZÓ
Tomar la decisión de dedicarse a la fotografía no fue fácil para Abraham Castillo. Con un acento algo relajado, pero que enfatiza en las vicisitudes personales que tuvo que afrontar antes de tomar su rumbo actual, relata que era estudiante de sexto semestre de Comunicación Social cuando supo que lo suyo era la fotografía y no el periodismo o cualquier otro enfoque de la comunicación.
Entonces decidió retirarse de la Universidad en contra de lo que sus amigos y familiares le aconsejaban.
“Yo hice 6 semestres de comunicación, pero me iba mal en las materias diferentes a lo visual, como historia y otras. Lo pensé, me retiré y como toda decisión que tienen sus pros y sus contras, muchas personas me decían que no me retirara, que apenas me faltaban dos años y la verdad es que yo argumentaba que si seguía podría perder materias y me iba a atrasar”, explica.
Aunque abandonó la carrera en la U de C, Abraham reconoce que gracias a materias que cursó en algunos semestres, aprendió lo básico de la fotografía, lo que le hizo más fácil empezar a estudiar Producción de Medios Audiovisuales en Bellas Artes.
“El último semestre en la U de C comencé a trabajar en la fotografía. Me compré una cámara sencilla y fui haciendo foticos y eso fue lo que despertó mi interés y ahí fue que comencé a descubrir que me gustaba el cuento, trabajaba con un amigo y todo fue surgiendo”.
“En Bellas Artes terminé la carrera el semestre pasado. Yo empecé a trabajar con la fotografía y en video mientras estudiaba. Para mí retirarme de la universidad me dio fuerzas para cumplir mis responsabilidades con la nueva carrera que comencé”, agrega.
Dice que en principio fotografiaba paisajes, flores, pajaritos, la playa y las murallas, pues siempre le ha gustado la naturaleza. Luego pasó a hacer portadas de CD para artistas locales y desde entonces priorizó sus trabajos con cantantes.
“Compré una cámara profesional y ahí me incliné por la fotografía de personas, de capturar momentos y la fotografía de artistas, que me ha gustado fotografiar por que tienen mucha creatividad y como tiene que ver con la música me gusta más, pues antes fui músico, toco la batería y grabé algunas canciones como cantante”, señala.
En su proceso de aprendizaje, dice que empezar con trabajos de boda le ayudó para adquirir destrezas, agilidades e ingenio para captar los mejores momentos de un hecho.
Asegura que Cartagena es un escenario que se presta para la buena fotografía por su infraestructura e historia, además de la cantidad de eventos y bodas que cada fin de semana se celebran. Sin embargo, sustenta que hay personas y fotógrafos que no valoran los trabajos y degradan el negocio de la fotografía en la ciudad.
“Para mí la fotografía es el arte, un arte musical, siempre la relaciono con la música porque en ambas debe haber un ritmo que es lo que te lleva a hacer un buen producto”, así define Castillo la profesión.
AUDIOVISUAL
Con su espíritu emprendedor, Abraham y un hermano crearon la empresa Castillo Visual Music, en la que su pariente realiza las labores de producción musical y él, junto con su novia y un amigo, desempeñan el trabajo audiovisual.
“Realizo documentales, bodas, pero ahora mismo mi especialidad está en los videoclips musicales de artistas que han sido los que han dado a conocer mi trabajo en la ciudad y en otras partes”, dice.
El trabajo de Abraham empezó a caminar a pasos agigantados, luego de su primera experiencia internacional, en la que realizó el video musical de un artista de música cristiana. Al presentar el producto de aquel viaje, la demanda de videos se multiplicaron, sobre todo la de artistas cristianos, aunque dice que también de cantantes de otros géneros.
Es el productor de los trabajos de Víctor Hugo Tres Palacio, con el que ha grabado dos videoclips y con el que planea realizar futuros proyectos.
“Ahora acabo de llegar de Texas, EE.UU., de hacer un videoclip con una cantante cristiana en San Antonio. Eso se dio porque yo soy cristiano y yo conocí a la muchacha por redes. Le mandé unos videos que he hecho y me respondió que estaba buscando a alguien que le hiciera unos videos y así se dieron las cosas. Ahora mismo estamos en el proceso de edición del trabajo que hicimos allá, el cual debe estar listo en 15 días”, indica.
Este proyecto le abrió las puertas de ese país del norte, en el que tiene varias ofertas de trabajo.
Dice que le gusta producir videos para cualquier tipo de música, excepto de aquellos que contienen letras ofensivas y que consideran a la mujer como símbolo sexual, los cuales rechaza, pues prefiere aportar desde su profesión a la creación de mensajes constructivos para la sociedad.
“Yo creo que he ido surgiendo muy rápido y la gente reconoce mi trabajo gracias a Dios, porque yo le tengo mucha fe y soy muy creyente. Yo en 5 años me veo viajando a muchas partes del mundo para expandir el trabajo y llevar la alegría que se transmite en los videos”, finaliza.


