Este fin de semana Carlos Vives se convirtió en tendencia en redes sociales y no precisamente por algo relacionado con su música.
Esta vez, el samario, que nunca había estado en el ojo del huracán, está en boca de todos por un escándalo familiar con su hermano Guillermo Vives y al parecer, también se incluye a su madre Aracely Restrepo. (Lea aquí: Nuevo capítulo de la pelea entre los hermanos Vives)
El lío empezó, en junio, cuando el chef Guillermo Vives, conocido como ‘Guillo’, dio a conocer en sus redes que había vendido su parte de la sociedad del restaurante Gaira, en Bogotá, que por más de 20 años llevó el sello de esta familia de Santa Marta. Sin embargo, no se volvió a tocar el tema, pero se sabe que entre los hermanos hay un distanciamiento.
“Hola amigos. Quiero informarles que ya no hago parte de Gaira Cafe. Fueron 22 años de intenso trabajo, solo me resta desearle buena suerte y éxitos”, fue el post.
Ahora, Guillo volvió a referirse al tema con una publicación más fuerte dirigida a su hermano, revolucionando las redes. “Carlos Vives, no te inventes una historia de la que Colombia fue testigo. Tu nivel de narcisismo jamás te permitirá reconocer el talento de los demás”.
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Ante esto miles de seguidores se han pronunciado en redes con críticas hacía el intérprete de Cumbiana, señalándolo de haber dejado en la calle a su hermano y hasta a su propia madre.
Pero, ¿de dónde vienen estas afirmaciones?
Sin duda la manzana de la discordia es Gaira, el restaurante que pasó de ser un negocio familiar a ser solo de Carlos Vives, pues las acciones de su hermano, su madre y otros socios fueron compradas.
En julio de este año, una fuente cercana a la familia Vives reveló a TV Notas que “quien metió la discordia fue Claudia Elena Vásquez, la esposa de Carlos, porque, aunque no era socia, opinaba sobre el negocio familiar y vio la forma de quedarse con él”.
El negocio comenzó a funcionar desde 1998, luego de que Guillo, quien es actor y chef, lo creara en el garaje de la casa de su mamá en Bogotá, pero poco a poco empezó a tener éxito y era visitado por personajes reconocidos.
En 2006, entró el cantante al negocio. “Inmediatamente de que se asoció Carlos, decidieron ampliar el lugar, por lo que tumbaron el resto de la casa familiar y compraron un terreno de al lado para construir un restaurante-bar enorme”, dijo la fuente.
En 2008, cuando llegó Claudia Elena las cosas cambiaron, pues Carlos la dejaba tomar decisiones sobre el lugar, pero el conflicto se desencadenó cuando Claudia le propuso a Carlos ampliar el negocio construyendo un nuevo edificio que funcionaría como hotel. Guillo y su mamá aceptaron”.
Claudia les prestó a Guillo y a su mamá un millón de dólares para la construcción y les hizo firmar unos pagarés, lo cual no fue tan buena idea porque la construcción del edificio terminó cuando empezó la pandemia, por lo que no tuvieron más opción que crear un estudio de grabación para generar ingresos.
Finalmente, la exreina de belleza hizo efectivos los pagarés para que le devolvieran el dinero que ella había prestado, pues sabía que ‘Guillo’ y su mamá no tenían como pagar, por lo que tuvieron que venderle su parte del negocio a Vásquez.
Así fue como el negocio de Gaira pasó de ser Vives-Restrepo a Vives-Vásquez.
Sobre esto, en su momento, Claudia Elena dijo que fue Carlos Vives el que compró la parte de su hermano, pues el negocio estaba en muy malas condiciones por la pandemia.
Hasta el momento, el artista samario solo se ha referido para asegurar que “hoy no existe el proyecto de Guillo. Me imagino que Guillo va a seguir en otra parte. Gaira Café desaparece después de la pandemia, no sigue más. Mi sociedad con él en Gaira Café se acabó. Siempre quisimos que Gaira se transformara en Cumbia House, como un templo de la colombianidad”.