¿Por qué a mí? no solo es una pregunta que une a todos los mortales de este vastísimo mundo, sino que es el título de un stand up comedy que Gerly Hassam Gómez Parra estrenó recientemente en Amazon Prime Video.
Mucho más que un simple show de comedia, ‘Hassam: ¿por qué a mí?’ es un monólogo a través del cual el famoso humorista colombiano bromea alrededor de temas tan variados como su nombre y el cáncer contra el que todavía batalla.
¿Cuándo te preguntaste por qué a mí y cuándo decidiste que esa duda se convertiría en una oportunidad, más allá de los momentos difíciles?
-Me he planteado esa pregunta toda la vida, desde pequeñito. Yo siempre me pregunté por qué a mí... ¿Por qué a mí me tocó un barrio humilde?, ¿por qué no me pueden comprar los últimos zapatos de moda?, ¿por qué tengo una hija que pasa justo por detrás de la cámara en plena entrevista? -bromea, ambos reímos-, y creo que voy a terminar haciéndome la misma pregunta toda la vida. Y creo que esa pregunta estará acompañándonos siempre que estemos inquietos.
Buscarle el título al show, sí fue (un proceso) muy largo, o sea, duré mucho tiempo buscándolo: era ‘Sin resentimientos’, ‘Líbranos del mal’... porque siempre he sido un man de fe y siempre he creído que Dios se nos manifiesta a través de los dones, y cuando somos un poco prudentes, y cuando somos un poco observadores, podemos usar lo que tenemos para darles a los demás. A mí se me dio el don de hacer reír, lo cultivé, lo formé y hoy gozo de esa reputación, de ser humorista, pero el título lo decidí cuando estaba en pleno trasplante de médula, después de que me diagnosticaron cáncer. De hecho, fue la primera pregunta que me hice cuando me dijeron que tenía cáncer: ¡pero por qué a mí!, ¿por qué cáncer?, ¿yo qué hice?
Te puede interesar:
Diez días oculta en Caracas: nuevos detalles de captura de la suegra de Carolina Flores
Justo en el momento del trasplante lo decidí, porque empecé a recopilar todo el material de lo que me estaba sucediendo en ese momento, ese cambio de vida: saber que estaba enfermo y dudar si tenía más tiempo en este bendito mundo, no saber para dónde coger con mi familia (en ese momento con mis hijas y con Tatiana, mi exesposa), no sabíamos qué íbamos a hacer, ahí empecé a formar un monólogo.
Rogelio Pataquiva es el personaje más conocido de Hassam.//Foto: cortesía.
Cuando me llamaron de Amazon y me dijeron: “Oiga, ¿tiene material humorístico?, ¿tiene un monólogo?”, imgínate, yo tenía material de Rogelio de 18 años...
Este es el primer especial de comedia en una plataforma de estas, espero que no sea el último, pero si va a ser el último, que me vaya diciéndole a la gente algo importante y es que no hay que dejar de sonreír, porque, además, la única forma de matar demonios es con amor y con humor y a mí, que viví mucho tiempo cobrando por hacer humor, no me reía y de hecho no me río muy fácil, ¿sabes? Me río con mis hijas, que son todas, todas... yo no sé qué les pasa a ellas... creo que aprendí a valorar mucho el hecho de reírme y de decirle en la cara a los problemas: tú no vas a poder conmigo, porque yo te tomo del pelo, si le tomamos del pelo a los problemas, los pasamos más rápido.
¿Cómo hacías para construir este show en medio de la enfermedad?
-Todo se confabuló para que pudiera sentarme a crear el material, porque primero fueron las quimiotrapias y eran sesiones de cuatro o cinco horas sentado, mucho timpo para pensar, crear, analizar y mirar por dónde. Empecé a recopilar mi material en mi teléfono, con audios. Después vino la hospitalización, que también fueron más de cuarenta días después del trasplante. Ahí, en los momentos que tenía lucidez y en los momentos en los que no estaba tan dopado por el medicamento, también construía recopilando, sufro mucho de memoria, es decir, guardo una cantidad de información en la cabeza; no sé cómo funciona, los datos ligeros se van, pero cuando guardo una información, lo hago de por vida. En mi cabeza, estructuré el monólogo, y cuando ya tuve tiempo de estar acá y sentarme, armé los libretos tal cual, con los cuadros, las escenas, las intervenciones y el texto. Lea aquí: La impresionante evolución de Hassam tras controlar el cáncer
Para mi sorpresa, el día de la grabación el show no fluyó al inicio como un show que ya tienes con la práctica. (...) Hubo un momento en el que sentí que le estaba contando a la gente mi vida personal, fue como una charla, como confesar, cuando uno da un testimonio. Creo que tuvo un impacto más positivo que cuando hago un show de humor, porque cuando la gente va a un espectáculo de humor, efectivamente espera reírse y pare de contar. Es decir, si no me hace reír, se jodió, pero en este la gente se reía y yo sentía desde el escenario momentos reflexivos. Fue un ejercicio introspectivo para mí.
¿Cómo sigue el cáncer?
-A nivel de salud, estoy en el protocolo de la quimio oral, pasé por... ya ni recuerdo cuántas sesiones de quimioterapia inyectadas fueron, lo que sí sé es que ya no tenía venas en los brazos donde se pudieran hacer e iban a empezar por las venas en las piernas, además, porque el protocolo que seguía con mi medicamento oral se demoró porque entró la pandemia y le dieron prioridad a la COVID, entonces el medicamento se demoró más de la cuenta, pasar por quimioterapia, radioterapia y trasplante de médula, y ahorita estoy con un solo medicamento una vez a la semana, tres semanas por mes. O sea, tengo una semana sin medicamento.
***
Más allá de esperar que su show se vuelva viral, Hassam desea que cada una de sus palabras llegue a todo aquel que las necesite para sonreír y para seguir adelante después de preguntarse ‘¿Por qué a mi?’. Lea además: Así respondió Hassam a quienes se burlan de su enfermedad