El único descendiente de la actriz y el cantante mexicano Joan Sebastian fue encontrado sin vida en su casa de la colonia Jardines del Pedregal, en la Ciudad de México, el pasado 9 de abril. Días después, Maribel Guardia regresó al teatro donde hizo parte del elenco de la puesta en escena ‘Lagunilla mi barrio’. (Le puede interesar: ¡Terrible! Tres hijos de Joan Sebastian han muerto en trágicas condiciones)
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“No hay dolor más grande que enterrar a un hijo” fueron las primeras declaraciones de Maribel luego de la difícil prueba que atravesó. La actriz subió al escenario al lado de sus compañeros de elenco, quienes también se unieron a la ovación que, como se vio, la conmovió. No pudo más y en medio del escenario rompió en llanto.
Hace días se sabía sobre la decisión de Guardia de retomar sus presentaciones en la obra de teatro ‘Lagunilla mi barrio’, así que amigos y el público destacaron el profesionalismo de la actriz, pese al fallecimiento de su hijo Julián Figueroa. Y es que después de días priorizando su salud mental, Maribel decidió regresar, pese a que afirmó que le “temblaban las piernas”, la decisión fue tomada este 21 de abril.
En su llegada al lugar, manifestó que “Julián quiere que yo esté ahí, que continúe con mi vida y debo de hacerlo”, palabras que sensibilizaron a más de un asistente. (Le puede interesar: ¡Nuevo avance! Daniela Álvarez probó nuevo reto con su prótesis)
“Le hicieron un homenaje a mi hijo, muchas gracias, les agradezco mucho de verdad, él era mi amor, el niño de mis ojos, ha sido muy duro perderlo, pero Dios me lo dio, Dios me lo quitó”, dijo la artista de 63 años en una entrevista a diferentes medios mexicanos. (Le puede interesar: Famosísima actriz de Marvel se declaró fanática a morir de Betty, la fea)
La también cantante y presentadora costarricensemexicana había publicado en sus redes sociales que al rezar el rosario para su hijo Julián, lo ve “pleno y rodeado de luz”, por lo que después de revelar tal experiencia ya no le temería a la muerte: “Ese regalo que me dio (Julián Figueroa), ese abrazo de luz que me dio me traspasó mi tristeza a otro lugar [...] Ya no le tengo miedo a la muerte, ya sé lo que hay allá”, expresó.