Cuando llegaba sin tapujos el Día del Orgullo, el deseo de explorar y explorar un camino jamás recorrido, se apoderó del cantante colombiano Esteban Mateus Williamson, conocido en el mundo de la música como Esteman, y lo logró. Un paso más contundente definió el sonido de un tema que ha puesto no sólo a bailar, también se muestra enérgico, decidido.
Se trata de “Reina Leona”, esa propuesta absoluta de libertad que hará parte de un álbum que dará continuidad a una carrera bien definida del artista residenciado en México, y que ha derrumbado con su música esquemas complejos que en algún momento marcaron su vida.
“Es una canción para la discoteca, para moverse, pero más allá de eso, es inspirada en una experiencia personal y en todas esas personas que en diferentes momentos de su vida vivieron dificultades o momentos de oscuridad y en cómo lograron transformar eso en ser hoy lo que yo llamo “Reinas Leonas” de la pista de la vida”, manifiesta Esteman.
El cantante afirma que “Reina Leona” es una actitud y lo pone en femenino, porque no podía llamarse de otra forma, desviaría el mensaje. “Este tema se refiere a esa persona empoderadora que yo creo surge, sobre todo en mi caso, al estar inspirado en muchas mujeres y esa parte especial que es sello del género femenino”, agrega.
La letra se supuso especial, pero así mismo se le adaptó un ritmo propio del baile, enmarcado en la música que marcó a Esteman en su infancia, desde los hits de los 90, con un poco de dance y house de la época y que están siendo tendencia en la actualidad, pero sin perder su identidad al momento de escribir y cantar.
Una historia muy personal y de todos
Posiblemente “Reina Leona” tiene que ver con esa carga de inseguridad propia de la adolescencia. En el caso de Esteman, afirma que, durante esa etapa de su vida, no tenía una referencia que le permitiera identificarse como chico gay, no lo pensaba mucho, pero si le afectaba al intentar expresarse, de otra parte, siempre le gustó el canto y el baile, pero ocultaba ese lado histriónico por temor a las burlas. (Lea aquí: Ryan Castro y Peso Pluma lanzan un reguetón de “la vieja escuela”)
El cantante afirma que viene de una generación, sin mencionar a la anterior, donde bullying era inevitable si se dejaba ver un lado femenino o sensible, la respuesta ante eso era de inmediato cuestionar la sexualidad de esa persona, haciéndolo ver como algo extremadamente malo.
Esa situación le llevó a mantenerse en una especie de caparazón y ser un individuo en el colegio frente a sus amigos, otro por fuera, pero igual muy escondido, llegando a rodearse de inseguridades que a la postre le generaron depresión.
Esos momentos de dificultad son propios, pero igual la canción está allí para que quien desee se la apropie y la ubique en el instante que le tocó vivir, porque para nadie es ajena una situación de este tipo.
Esteman siempre compone canciones para que quien así lo quiera las haga suyas, por eso el público que le sigue es tan diverso, porque si bien en sus letras se expresa la autenticidad, libertad y aceptación, cualquier persona puede identificarse con ellas.
En sus reflexiones, el artista ha logrado intuir ese universo que se mantiene en torno a la masculinidad en Latinoamérica y la mayor parte del mundo, donde se ha construido bajo la idea de que ser hombre no acepta tener un lado sensible, lo que para él es un completo error, toda vez que considera que los hombres más especiales son aquellos que asumen esa posición, la asumen, la respetan y valoran.
Siendo un abanderado de la comunidad LGBTIQ+, Esteman decidió lanzar “Reina Leona” en pleno mes del Pride y obviamente estaba escrita y dirigida para hacer parte de ese colectivo, toda vez que entiende que a cada persona incluida allí, le tocó sortear un proceso como ese en algún momento de su vida.
La realización del video resultó muy especial, es diverso, con “reinas leonas” por doquier, además llegó directo a las marchas del orgullo de México, Colombia, Perú, Argentina y hasta Estados Unidos, donde se cantó y bailó con propiedad.

Un proceso con música y respeto
Siendo consecuente con su mensaje, Esteman sabe que si bien quiere liderar el proceso LGBTIQ+ a través de la música, debe luchar desde el respeto. Con la experiencia de 14 años, siente que lo más importante es ser fiel a su autenticidad, no es fácil subir a un escenario y dejarse ver tal como es.
En ese sentido, afirma que para conectar con el público tiene que dejarse ver, lo cual tiene todo una evolución que va desde la aceptación con sus particularidades y rarezas, asumirlas y volverlas parte del discurso que lleva su voz desde la música, y allí empieza el artista a ganar credibilidad.
En su caso, dando a conocer quién es Esteban, detrás del personaje de Esteman, sin miedo a mostrar esa parte histriónica y ser de los pocos hombres que con micrófono en mano bailan y hacen un show con una puesta en escena especial usando el cuerpo para contar una historia en la música. Con esto es fiel a su “yo” más auténtico.
Cuando el proyecto Esteman empezó a hacer música, se fundamentó en la diferencia, en hablar claro, pero realmente la misma experiencia de subir a los escenarios y asistir a los festivales con una fórmula muy distinta, aunque con referentes reales, como Aterciopelados, demostró que el riesgo era lo suyo.
