Silvestre Dangond se ha consagrado como el cantante de vallenato más influyente de la actualidad, respaldado por los números adquiridos en las diferentes plataformas digitales, con el contenido que comparte y con los estadios llenos de su última gira musical ‘Ta Malo’.
Los seguidores siempre están atentos de los detalles de la vida personal del artista para conocer ese lado humano que esconde. Pero pocas veces se le vio desnudar su alma y revelar sus más oscuros secretos, como lo hizo en entrevista con Jorge Pabón, conocido como ‘Molusco’. Lea aquí: ‘Tú o Yo’ entre las mejores canciones según la revista Billboard
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El aclamado cantante de Urumita reflexionó y expuso varios momentos turbulentos de su vida, en los que no solo se cuestionó, sino que aseguró que ya no le importaba hacer las cosas bien. Habló de su consumo de drogas y alcohol. Excesos que pusieron en riesgo su vida en familia, que es lo más preciado para él.
“Yo jugué mucho con el tema de la droga y no le di importancia. Sentí que la dominé en su momento. Fui más inteligente que la droga porque para mi era pasajera. Y mucha gente me juzgaba. Cuando me decían que estaba drogado, no lo estaba. Me gustaba drogarme después de los conciertos. Después de que saliera del compromiso, comenzaba mi rumba”, comentó. Lea aquí: Felipe Saruma dirigió el video que protagonizó la esposa de Silvestre Dangond
Según relata Dangond, el consumo de alcohol fue su talón de Aquiles, era el exceso que más facturas le cobró y llegó al punto que solo bebía con la intensión de hacerse daño. Así que cuento fue consciente de sus acciones, tomó la decisión de cuidar de sí mismo y de sus seres queridos.
“Llegó un momento en el que me quería hacer daño. Le daba y le daba para que me pasara algo. Me descontrolé, me engordé, tuve momentos de abstinencia que no me dejaba salir de ese infierno. La cagada de esa vaina es la abstinencia. Cuando el cuerpo te pide sin querer, estás jodido. A mí me pasó. Visité un centro de rehabilitación en Uruguay. Y me fue de maravillas, pero volví y caí”, recuerda aquellos momentos duros que paso junto a su familia.
Al no querer la vida que llevaba y desear salir de ahí, fue a un centro de rehabilitación, que el consideró que era más fuerte. Con la convicción de que no iba a regresar a otro de esos lugares, comenzó la verdadera prueba y en plenos Carnavales de Barranquilla. Lea aquí: ¡Qué buena dupla! Karol G y Silvestre Dangond se unen en un vallenato
Ante la fuerza de su adicción, reflexionó cómo comenzó. Para el cantante, en la vida en algunos pueblos como el de él no hay nada que hacer y la gente se dedica a tomar, por lo que aseguró que planea realizar campañas para mejorar la calidad de vida de los jóvenes. “En el pueblo en el que yo nací no se hace más nada. He querido tomar la iniciativa para hacer campañas, porque en esos pueblos no se hace nada. No hay centros comerciales, no hay sitios para distraer la mente. No se hace más nada: tome, tome, tome y tome y el trago va ligado con otra vaina y ahí empiezan los demonios a florecer”.
Las parrandas de Dangond iban de jueves a domingo y con un día de descanso retomaba la fiesta. Aunque asegura que las decisiones que tomó fueron guiadas por el amor que tiene por su familia y el miedo de perderlos por su adicción. Lea aquí: Esto costaría comer en el restaurante de Silvestre Dangond en Valledupar
“No me arrepiento de eso, para nada, porque si no hubiera vivido eso, no estaría viviendo la mejor etapa de mi vida y la estoy viviendo porque disfruto más el tiempo. No vivo la vida acelerada, con el acelere no disfrutas las cosas valiosas”, comenta el cantante de Urumita. Lea aquí: Video: Silvestre Dangond ya está en Valledupar para despedir a Omar Geles
‘Molusco’ le preguntó cómo se sentía en estos momentos de su vida y si había encontrado aquello que buscó por mucho tiempo: “Hoy me siento con más responsabilidad. Mi época de turbulencia hice lo que quise, como quise, con muchas irresponsabilidades. Fui un papá ausente por muchos años de mis dos primeros hijos, por eso mi relación con mi hijo menor es diferente a la que tengo con mis hijos mayores, no es mala, pero le he dedicado más tiempo al hogar hoy en día”.