Zaider, cuyo nombre real es Zaide Junior Peralta Martínez, es un joven cartagenero que se abre camino en la música urbana de Colombia. Recientemente participó en el programa Juanpis Live Show, donde sorprendió a miles de fanáticos al compartir detalles íntimos de su vida y de cómo las dificultades de su infancia lo inspiraron a luchar por su sueño artístico.

Zaider creció entre los barrios El Reposo y El Pozón en la zona sur de Cartagena, lugares que le dejaron recuerdos tan duros como entrañables. “Cuando llovía los charcos me llegaban a las rodillas, pero igual me la pasaba parchado con mis amigos”, contó en la entrevista, recordando con nostalgia aquellos días en los que las dificultades se transformaban en juegos.
La dura infancia de Zaider
Creció rodeado de una comunidad solidaria, marcada por la humildad y el esfuerzo. Su abuela era conocida por cocinarle a todo el barrio y atender a quienes lo necesitaban, gestos que sembraron en él el valor de la sencillez. “Hay gente que se va y pierde la humildad, pero yo aprendí en el barrio que eso no se olvida”, afirma.
Su madre también fue pieza clave en su camino. Aunque lo regañaba por ser “muy callejero”, siempre buscó la manera de guiarlo hacia la música, preocupada porque la vida en el barrio se complicaba cada vez más. “Gracias a Dios nunca robé ni atracaba, pero andaba en la calle casi que tirando piedras”, confesó.
Desde muy joven, Zaider sintió que su destino estaba en los escenarios. Su hermano mayor, el reconocido DJ Jader Tremendo, lo apoyó musicalmente en sus primeros pasos.
Pronto, sus canciones comenzaron a sonar en lugares emblemáticos como el Rey de Rocha, El Imperio y Passa Passa, abriéndole espacio en una industria que pocas veces ofrece segundas oportunidades.
El éxito, sin embargo, lo obligó a tomar decisiones difíciles. En noveno grado, dejó el colegio para dedicarse de lleno a la música. “Cuando yo estaba en el colegio se pega mi canción. Me salía de clases porque tenía que viajar, buscar la ‘platica’”, relata.
Detrás de la figura del artista que hoy suma miles de seguidores, hay un joven que vivió en carne propia las carencias, la violencia barrial y la pérdida de amigos que ya no están. “Uno quisiera repetir esos momentos con los amigos, pero muchos ya murieron”, dice con pesar.
Pese a todo, Zaider nunca dejó de creer que la música sería su salvación. Hoy, con disciplina y gratitud, sigue construyendo una carrera que lo proyecta como uno de los artistas urbanos más prometedores de Colombia, sin olvidar de dónde viene ni la humildad que lo caracteriza.

