El influencer religioso estadounidense Paul J Kim, reconocido por compartir mensajes de fe católica en redes sociales, atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida tras la muerte de su hijo Micah Joseph, de cinco años.
Kim, quien está casado con Maggie Ki y es padre de seis hijos —Audrey, Remy, Joey, Aiden, Micah y John Paul—, dio a conocer la noticia a través de sus plataformas digitales, donde cuenta con una amplia comunidad de seguidores.

Según relató, el pasado 21 de diciembre Micah fue ingresado de urgencia tras presentar complicaciones respiratorias en su hogar. El menor fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos luego de que una gripe derivara en una sepsis, situación que agravó rápidamente su estado de salud. Un día después de su ingreso, los médicos tuvieron que conectarlo a soporte mecánico y reportaron afectaciones en su actividad cerebral.
Durante más de 11 días, Paul J Kim se mantuvo esperanzado en que la fe y el trabajo del equipo médico lograrían estabilizar a su hijo. En un mensaje publicado durante la Navidad, el influencer confesó que se trataba de la prueba más difícil que había enfrentado junto a su esposa y pidió oraciones a su comunidad digital, apelando a un milagro.
Posteriormente, Kim informó que Micah fue diagnosticado con una enfermedad poco común. Finalmente, el niño falleció el 31 de diciembre. En medio del dolor, el creador de contenido expresó su tristeza, pero también su profunda convicción religiosa, asegurando que su hijo se encontraba “en un lugar mejor”.
Esto dijo el influencer y comediante sobre la muerte de su hijo
“Micah Joseph comienza el nuevo año disfrutando de la gloria, el amor y la paz inagotables de Dios”, escribió el influencer, quien afirmó creer que su hijo ahora cumple una misión espiritual. “Nuestros corazones están destrozados, pero confiamos en el Señor. Por favor, oren por mi familia y por mí mientras aprendemos a vivir por fe y no por vista”, agregó en su mensaje, agradeciendo las oraciones recibidas.
En publicaciones posteriores, Paul J Kim reiteró su esperanza y su visión de fe frente a la pérdida. “Como padre, mi objetivo final para mis hijos es que lleguen a casa a salvo al Cielo. Micah está en casa ahora”, expresó, asegurando que la historia de su hijo continúa inspirando a miles de personas alrededor del mundo.

