El nombre de Bad Bunny vuelve a instalarse en el radar mediático internacional, esta vez lejos de los escenarios y más cerca de los estrados judiciales. El artista puertorriqueño enfrenta una demanda presentada en Puerto Rico que ya genera ruido en la industria musical y en el mundo del entretenimiento.
La acción legal fue radicada el pasado 5 de enero y tiene como protagonista a Tainaly Serrano Rivera, una mujer que reclama una indemnización de 16 millones de dólares. Según el documento judicial, el caso estaría relacionado con el uso de material que terminó formando parte del catálogo musical del cantante, uno de los más influyentes de la última década.
Por ahora, Bad Bunny no ha emitido declaraciones públicas sobre la demanda. Lea: Shakira y Bad Bunny entran al top 10 de los artistas mejor pagados en 2025

¿Por qué demandaron a Bad Bunny?
De acuerdo con la demanda, Serrano Rivera asegura que su voz fue utilizada sin su consentimiento en dos canciones interpretadas por el artista. Una de ellas es Solo de mí, incluida en el álbum X 100pre, y la otra es EoO, tema que hace parte del álbum Debí tirar más fotos.
Según el texto legal, la mujer sostiene que su voz fue incorporada en ambas canciones sin autorización previa, sin compensación económica y sin reconocimiento legal alguno. Además, afirma que dicho material habría sido explotado comercialmente en grabaciones, promociones, conciertos, plataformas digitales, televisión y radio, a escala global.
La demanda señala que el origen del conflicto se remonta a una solicitud realizada por el productor Roberto J. Rosado, conocido como “La Paciencia”, quien le habría pedido grabar un mensaje de voz con la frase: “Mira puñeta, no me quiten el perreo”. El audio fue enviado por WhatsApp y, según Serrano Rivera, nunca se le explicó cuál sería su uso ni que terminaría integrado a una producción musical de alto impacto. Lea: La invitación del alcalde Dumek Turbay a Bad Bunny para 2026
En el documento judicial se recalca que, al momento de grabar el audio, no se le informó a la demandante sobre el propósito real del mensaje ni sobre la explotación comercial de su identidad. Por esta razón, reclama una compensación económica por presunta violación a la ley de derecho a la imagen de Puerto Rico y por daños y perjuicios.

