Un caso que empezó como un distanciamiento profesional se ha convertido en un pulso legal y colectivo. Juan Ricardo Lozano, conocido popularmente como “Alerta” o “El Cuentahuesos”, confirmó que no solo mantiene una demanda contra Caracol Televisión, sino que en los próximos días se sumarán otros humoristas despedidos de ‘Sábados Felices’ a la acción legal contra la productora y el canal, en lo que representa uno de los capítulos más tensos entre excolaboradores y la casa de entretenimiento más influyente de la televisión colombiana.
Caracol Televisión es un referente en la industria de medios en Colombia, con décadas de producción que abarcan información, entretenimiento y programas icónicos como Sábados Felices, un formato que desde 1972 marcó generaciones de televidentes con sketches humorísticos y personajes memorables.
A pesar de su tradición en la pantalla, en los últimos años han emergido tensiones laborales y disputas con figuras que, tras años de trayectoria, salieron del canal en medio de desencuentros. Lea: ¿Lo echaron? Humorista de Sábados Felices reveló su inesperada salida de Caracol

El origen de la demanda de los humoristas contra Canal Caracol
La demanda de Juan Ricardo Lozano tiene su origen en su salida de Sábados Felices en 2018, tras casi 27 años en la producción. Según ha relatado públicamente, su desvinculación se produjo sin una notificación formal y en medio de confrontaciones con directivos del canal por temas que trascendían la pantalla y tocaban condiciones laborales y denuncias internas.
Lozano ha señalado que su activismo dentro del canal —especialmente su defensa de compañeros sobre condiciones de trabajo y su señalamiento de presuntos casos de acoso sexual y laboral— pudo haber derivado en un ambiente adverso que condujo a su salida. En entrevistas públicas, el humorista ha asegurado que su postura crítica lo convirtió en un “problema” para algunos ejecutivos, y que su contrato simplemente no fue renovado sin una causa aparente.
Ese episodio desembocó en una demanda por despido injustificado, que en una primera instancia judicial fue fallada a favor de Lozano. El juzgado consideró que su desvinculación debía tratarse como un verdadero despido y no como una simple no renovación contractual, lo que marcó un triunfo legal inicial para el exhumorista.
Sin embargo, Caracol Televisión apeló esa decisión y el caso escaló a instancias superiores, dejando el litigio aún en curso. Lozano públicamente ha dicho que el proceso ha tenido altibajos, incluyendo fallos en segunda instancia que favorecieron al canal, y que ahora depende de una tercera instancia para definir su resultado definitivo.
En medio de este historial, y en una entrevista reciente, Lozano confirmó que no será el único exintegrante de Sábados Felices implicado en estas acciones judiciales. Afirmó que otros humoristas despedidos y creativos que, a su juicio, también vivieron salidas con tensiones similares, se están organizando para presentar una demanda colectiva. Aunque no reveló nombres ni detalles específicos, enfatizó que la disputa va “más allá de lo económico” y obedece a “cuestiones de fondo” sobre la gestión de talento y el trato a los creativos dentro del canal.
El caso de Lozano no es aislado en la historia de Sábados Felices o de Caracol Televisión. Otras figuras que pasaron por el programa o por espacios vinculados a la casa mediática han comentado públicamente sobre condiciones laborales, despidos abruptos o desencuentros con la dirección de la empresa. Históricamente, la disputa entre trabajadores artísticos y grandes canales de televisión ha dejado debates sobre derechos laborales, figuras contractuales y derechos adquiridos por talento de larga trayectoria.
Lozano, además de humorista, es abogado y ha resaltado en distintas apariciones que, más allá de una posible indemnización, lo que busca es el reconocimiento de derechos básicos como pensión, cesantías y estabilidad en el ejercicio de su labor profesional. Esa perspectiva ha conectado su caso con otros trabajadores del sector que enfrentan situaciones contractuales poco claras o con poca protección jurídica. Lea: ¿Quién es Juanda Caribe? La historia del humorista que está en el ojo del huracán
Mientras sigue el proceso judicial, el exhumorista ha continuado vinculado a otros proyectos mediáticos, incluidos formatos de reality donde ha participado y renovado su presencia pública.
