Son cerca de 25 años de carrera los que cumple la cantante española Natalia Jiménez, en una lucha por abrirse camino en la siempre complicada industria musical en español, entre lo que toda la vida quiso hacer y lo que otros querían imponerle que cantara.
Un camino de espinas y rosas, pero hoy -confiesa- vive el mejor momento de su carrera, haciendo exactamente lo que soñó hacer. Luego de tres años de ausencia, se prepara para regresar a los escenarios colombianos, en una gira que acaba de anunciar y que comenzará el 24 de abril en el Movistar Arena de Bogotá, para continuar el 1 de mayo en Cenfer de Bucaramanga y finalizar al día siguiente en Centauro Centro de Eventos, en Medellín.
Recordada por ser parte del jurado de una de las temporadas del programa concurso de televisión La Voz Kids, Natalia Jiménez arrancó su camino musical en el pop, siendo la voz líder de la banda española La Quinta Estación; desde hace 15 años trabaja en su carrera como solista y es una de las voces femeninas más imponentes de Iberoamérica.
Fue en La Voz Kids donde conoció a Yeison Jiménez, el artista de música popular que hace algunas semanas falleció en un accidente aéreo en Paipa, Boyacá, por lo que fue una de las invitadas especiales al concierto homenaje que se realizó el pasado sábado en el estadio El Campín, donde interpretó ‘Pedazos’, la canción que grabó a dúo junto a Yeison Jiménez y que lanzaron el año pasado.
Habla de una transformación de su carrera en los últimos años…
-Yo tuve que aceptar hace algunos años que no estaba haciendo con mi carrera lo que quería. Aceptar el momento que estaba viviendo para poder hacer algo al respecto. Y entonces, cuando lo hice, las cosas empezaron a fluir de una manera increíble.
Ahora estoy en un momento muy feliz, estoy haciendo lo que quiero, me autogobierno, sin tener discográfica, estamos haciendo las cosas nosotros solos, estamos trabajando día a día por nuestra independencia, somos nuestros propios empresarios y hacemos lo que nos da la gana, lo que nos hace realmente felices y nos está yendo superbién.

¿Qué es lo que más le conmueve de este camino recorrido de cerca de 25 años de carrera artística?
-Yo siento que, más que conmoverme, hay muchas cosas que me enorgullecen. Me siento muy orgullosa de todo lo que he tenido que pasar para llegar a donde estoy ahorita. Siento que si no hubiera atravesado por todas las cosas que he pasado desde que estaba en el grupo (La Quinta Estación), desde que tocaba en el metro hasta el día de hoy, no sería la persona que soy.
Por todo eso, siento más como una admiración y un agradecimiento profundo por esa personilla que tenía veintitantos años y se fue sola a México a probar suerte.
Así recuerda Natalia Jiménez al cantante Yeison Jiménez
¿Cómo fue su relación como colegas y amigos con Yeison Jiménez?
-La historia con Yeison es muy linda. Nosotros nos conocimos cuando estábamos en La Voz Kids. Yo necesitaba un co-coach, entonces me dijo la productora del programa que conocía a este muchacho que tenía mucho talento, que estaba en la música popular y que era joven. Además, que teníamos el mismo apellido.
Entonces me puse a buscar su música y sus videos, a ver qué hacía y cómo eran sus redes, y realmente nos caímos bien a la primera, nos empezamos a llevar muy bien en las grabaciones y teníamos muchas cosas en común sobre las opiniones de los niños y de los señores que venían a cantar al programa.
¿Y la idea de la canción juntos?
-Fue en medio del programa. Pensamos que luego de terminar las grabaciones podríamos hacer una canción juntos, pero no queríamos hacerlo de inmediato, al terminar el concurso porque podría parecer oportunista. Queríamos hacerla cuando estuviera buena la canción, cuando fueran buenos los momentos, no queríamos presionar las cosas.
Pasaron como un par de años y de repente me dijo: “Tengo la canción, ‘Pedazos’”, y de inmediato sabía que sería un madrazo, que teníamos que grabarlo, hicimos el video y él fue superatento, superariñoso, siempre me trató como una reina. Con Yeison Jiménez tuvimos una historia muy linda, estuvimos en México presentando la canción y le fue superbién allá, los medios lo quisieron mucho, lo abrazaron y tuvieron la oportunidad también de conocer un poco de la música regional colombiana.

¿Qué ha tenido que soltar y qué ha tenido que proteger para ser fiel a su esencia en el mundo de la música?
-He tenido que soltar a muchas personas para poder mantenerme donde estoy ahorita. Muchas veces en este negocio del espectáculo, lamentablemente, nos rodeamos de personas que no quieren nuestro bien. Yo vine de España, vine sola, no tenía a mis padres, no tenía familia, no tenía a nadie y era muy joven. Estaba en una situación en la que era muy fácil que hubiera un abuso, entonces he tenido que pasar por abuso económico, por abuso psicológico, he tenido que pasar por muchas cosas, que al final, terminé dependiendo de esa gente. Entonces no me quedaba de otra que estar con esa gente todo el tiempo.
Al final, soltar a esa gente se convirtió en mi salvación, porque, de lo contrario, en este momento ya no tendría carrera musical.
Tuve que proteger mi integridad como artista, porque también hubo momentos en los que me dijeron: niña, lo que tú tienes que hacer es ponerte a grabar música urbana, y yo no vengo del reguetón, y ahí estaba en juego mi integridad como artista. Gracias a Dios pude abrazar mi integridad.

Después de tantos años de trayectoria, ¿qué versión de Natalia Jiménez es la que hoy se sube al escenario?
-Soy la artista que siempre quise ser. Soy la artista que siempre soñé ser. O sea, siempre soñé verme en el escenario y verme así, con un trapo divino y cantando canciones divinas, con un gran equipo de apoyo y en paz. Desde que salí de España he tenido muy poca paz, o sea, no ha sido hasta hace poco que empecé a ver la luz.
Ha sido un camino arduo y difícil, pero he conseguido ser la artista que siempre soñé y viene con mucho esfuerzo y con mucho sacrificio, pero merece toda la pena porque lo estoy disfrutando.

