Una década después de haber marcado a toda una generación con su música, el dúo venezolano Chyno y Nacho vuelve a ocupar titulares con un regreso que mezcla nostalgia, madurez y nuevas metas. En conversación con la Revista Vea, Miguel Ignacio Mendoza hizo un repaso honesto de la historia del grupo junto a Jesús Miranda, desde el auge internacional hasta la separación y su esperado reencuentro.

Hace diez años, el lanzamiento del álbum Radio Universo consolidó al dúo como uno de los más influyentes del pop latino. Temas como Me voy enamorando, Tú me quemas y Mi chica ideal no solo dominaron las listas, sino que los llevaron a conquistar mercados fuera de Venezuela. “Éramos nosotros tratando de conquistar el mundo”, recordó Nacho, subrayando que en ese momento eran los únicos artistas venezolanos de su generación con una proyección internacional tan contundente. Premios, giras y reconocimiento global marcaron una etapa que ambos describen como irrepetible.
Sin embargo, en 2017, cuando parecían estar en la cima, llegó la ruptura. Para muchos seguidores, fue el fin de una era. Cada uno tomó su propio camino artístico, mientras el contexto personal y profesional comenzaba a transformarse. Según relató Nacho a Vea, la dinámica interna del dúo empezó a verse afectada por factores como el ego y la competencia constante. “Siento que cuando se trata de egos, de orgullo, de una competencia todo el tiempo, es una necesidad que no se acaba nunca”, explicó. Esa presión, sumada a la industria y al ritmo de trabajo, terminó por distorsionar el propósito original con el que hacían música.
El artista fue más allá al reconocer que, en medio del éxito, comenzaron a competir incluso entre ellos mismos. “Muchas veces nos ganaba el orgullo, quedaban rencores… estábamos en una eterna competencia”, confesó. Aunque esa rivalidad también los impulsó a alcanzar logros importantes, con el tiempo se convirtió en un desgaste emocional que hizo inevitable la separación.
Durante los años siguientes, tanto Chyno como Nacho desarrollaron carreras en solitario. Si bien lograron éxitos individuales, la sombra del dúo seguía presente. En la entrevista con Vea, Nacho admitió que no fue sencillo construir una identidad completamente independiente: “Era difícil encontrar una esencia que solamente me definiera a mí, porque venía una esencia demasiado fuerte que era la de Chyno y Nacho”.
Reencuentro de Chyno y Nacho
El reencuentro no fue inmediato ni sencillo. Estuvo marcado por procesos personales, reflexiones y, en el caso de Chyno, por un camino de recuperación física y emocional. Poco a poco, ambos artistas comenzaron a reconstruir su relación, esta vez desde un lugar más consciente. “Superamos las caídas, tuvimos que levantarnos y darnos la mano otra vez”, relató Nacho, destacando que el cariño del público nunca desapareció.
Ese respaldo se hizo evidente durante una gira reciente, que, aunque no fue masiva en fechas, sí convocó a miles de seguidores. La experiencia les confirmó que la conexión en el escenario seguía intacta. “La magia que sucede cuando estamos juntos es algo único”, afirmó.
Ahora, el dúo presenta Radio Venezuela, un proyecto que simboliza no solo su regreso musical, sino también una reconciliación personal. Según explicaron a Vea, este nuevo capítulo está lejos de la competencia que marcó su pasado. “Hoy no estamos haciendo música para demostrarle nada a nadie, sino para ser felices y hacer feliz a la gente”, aseguró Nacho.
Con planes de consolidarse nuevamente como dúo a partir de 2027, Chyno y Nacho apuestan por una etapa más auténtica, en la que la experiencia y la empatía pesan más que la ambición desmedida. Su historia, marcada por el éxito, la ruptura y la reconciliación, refleja no solo la evolución de dos artistas, sino también la capacidad de reinventarse sin perder la esencia que los convirtió en referentes de la música latina.
