Farándula

Reseña Super Mario Galaxy: la película, un banquete audiovisual de nostalgia

Un banquete para los sentidos y un viaje al corazón de la nostalgia. Reseña sobre por qué el salto de Mario al cosmos es la nueva cita obligada para toda la familia en el cine.

Reseña Super Mario Galaxy: la película, un banquete audiovisual de nostalgia

Reseña Super Mario Galaxy: la película, un banquete audiovisual de nostalgia. //Foto: cortesía.

Compartir

Hubo un tiempo en que el mundo se dividía en cuadritos de ocho bits. Para muchos de nosotros, el primer contacto con la aventura no fue un libro, sino un control de plástico y el sonido de una moneda saltando al vacío. Para nosotros, Mario y Luigi eran mucho más que solo unos fontaneros; eran el vehículo de nuestra imaginación. Sin embargo, el camino desde el Reino Champiñón hasta la pantalla grande fue, durante décadas, una odisea de ensayos y errores que hoy, en pleno 2026, finalmente parece haber alcanzado su forma más pura y estelar.

Para entender el fenómeno de Super Mario Galaxy: la película, hay que mirar hacia atrás, a los escombros de una era donde Hollywood no sabía qué hacer con el éxito de los videojuegos.

Recordemos con una mezcla de cariño y espanto aquel 1993, cuando una película de acción real intentó convertir a Mario en una distopía oscura, alejándose de todo lo que amábamos; haciendo que Nintendo, herida en su orgullo, cerrara las puertas de sus castillos bajo siete llaves por casi treinta años. Pero el tiempo, como un hongo de vida extra, da segundas oportunidades y tras el éxito rotundo de 2023 que nos devolvió la esperanza con colores vibrantes y la inolvidable balada de Bowser a su princesa Peaches, llegamos a este momento: un viaje al cosmos que busca no solo entretener, sino consolidar un mito moderno que ha trascendido generaciones. Lea: Revelan primer avance de Super Mario Bros Galaxy: hay fecha de estreno

Primera película de Mario Bros (1993). //Foto: SensaCine.
Primera película de Mario Bros (1993). //Foto: SensaCine.

De las tuberías al infinito

Entrar hoy a una sala de cine para ver esta nueva entrega es presenciar un fenómeno sociológico. Es el puente definitivo entre generaciones. En la misma fila conviven el abuelo que vio nacer la NES, el padre que pasó noches enteras en la Wii y el niño que hoy descubre a los Lumas por primera vez. No importa la edad ni qué tan fanático se sea de la Gran N; la gente acude por una mezcla magnética de curiosidad y esa nostalgia que se siente como volver a la infancia.

Lo más hermoso de esta cinta es ver cómo personajes que fueron simples avatares durante años, ahora nos revelan sus raíces. Por fin vemos de verdad en acción, con una fluidez que parece magia, las historias detrás de esos íconos con los que crecimos.

Conocer el origen de Peach y descubrir su vínculo fraternal con Rosalina, o presenciar el nacimiento del carismático Yoshi, no es solo un detalle para los expertos; es una forma de generar una cercanía y empatía que nos hace querer seguir jugando, seguir viendo, seguir creyendo en ellos. Ver a Birdo y a la audaz Daisy finalmente integradas en esta narrativa cinematográfica es también un regalo visual que llena de emoción a quienes siempre tuvimos a estos personajes entre nuestros favoritos.

El peso de la corona

Sin embargo, como en todo buen juego, hay niveles que se sienten más difíciles de superar y desde un análisis profesional, no podemos ignorar los puntos negativos de la película, como la construcción del villano en esta entrega, que a mí, personalmente, me dejó un sabor agridulce. Bowser, el eterno rey de los Koopas, ha sido siempre ese muro de fuego y fuerza que nos hacía temer mientras avanzábamos por los mundos, esperando con ansiedad la batalla final contra él. En esta película, su esencia se siente diluida. Al retratarlo con una faceta excesivamente débil y sentimental, oscilando entre la bondad y la maldad, el personaje pierde esa autoridad icónica que lo define. Se extraña al villano que te hacía sudar; aquí, Bowser se siente más como una caricatura de sí mismo que como la amenaza real que debería ser.

Por otro lado, otra de las críticas más recurrentes es que la cinta, aunque se erige como una auténtica colección de referencias y un banquete audiovisual diseñado para deleitar la vista, sacrifica parte de su peso narrativo.

Cada rincón de la pantalla es un homenaje a décadas de historia -incluyendo el épico e inesperado cameo de Fox McCloud-, pero este festín visual tiene un precio: la trama, por momentos, pierde fuerza. Con un guion que puede sentirse saturado y un ritmo tan acelerado que apenas permite un respiro, queda claro que estamos ante una pieza técnica brillante que no pretende ser una obra literaria, sino un espectáculo para disfrutarse con los ojos y el corazón, más que con el intelecto.

La secuela de la película Super Mario Bros llega: Super Mario Galaxy. //Foto: captura de pantalla.
La secuela de la película Super Mario Bros llega: Super Mario Galaxy. //Foto: captura de pantalla.

Un destello en la memoria

En términos de taquilla, los números no mienten: Super Mario Galaxy: la película ya es un gigante histórico, a pocos días de su estreno, recaudando más de 600 millones de dólares en tiempo récord y superando las expectativas comerciales más optimistas. El público la ha recibido con un entusiasmo del 91% en portales de crítica popular, ignorando la frialdad de los críticos académicos que se quedan en la superficie del guion.

¿Mi veredicto final? 100% recomendada. Super Mario Galaxy es una película hermosa, aunque para quien escribe estas líneas, su antecesora de 2023 sigue manteniendo la corona, aquella primera entrega que logró algo casi imposible: nos regaló una emoción inaugural, una pureza de descubrimiento y escenas que, como la icónica canción “Peaches” de Bowser, se grabaron en la memoria colectiva de inmediato. Esta secuela, aunque visualmente superior, carece de ese factor sorpresa y la narrativa que nos hizo vibrar por primera vez.

No obstante, el valor real de esta cinta reside en su capacidad de ser un refugio. A pesar de que su historia no sea la más profunda, ni aspire a ganar el premio al mejor guion del año, cumple con la promesa más importante del cine: entretener y unir. Es una experiencia que hay que vivir, en especial si lo que se busca es apreciar el trabajo titánico de una animación de primer nivel y, sobre todo, si se desea compartir un momento de calidad con personas de diferentes edades que, por un par de horas, hablan el mismo idioma. ¡Todos la pueden disfrutar! Lea: Super Mario Galaxy: la película presenta a Yoshi y revela su fecha de estreno

Si el objetivo es revivir esa nostalgia que nos hace sonreír sin darnos cuenta y entretenerse un par de horas con un despliegue audiovisual sin precedentes, esta es la cita obligada en la cartelera por estos días. No busquen en ella una trama compleja; busquen la alegría de ver a sus personajes favoritos cobrar vida. Porque, al final, aunque el guion sea ligero; por la emoción de ver a Mario saltar una vez más hacia lo desconocido, ese es un pequeño precio que vale la pena pagar. Super Mario Galaxy: la película es más que una película para niños, es divertida, es linda y, por encima de todo, es un recordatorio de que algunas historias nunca pasan de moda mientras tengan con quien ser compartidas.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News