El mundo del jazz despide a una de sus voces más particulares. Cassandra Wilson murió a los 70 años en su ciudad natal, Jackson, Mississippi, dejando una trayectoria de más de cuatro décadas en la que consiguió convertirse en una de las intérpretes más respetadas de la música estadounidense.
La artista falleció el 2 de septiembre en su vivienda, rodeada por familiares, amigos cercanos y su representante, Robert Torre, quien confirmó la noticia a la emisora especializada WBGO. Hasta ahora no se ha dado a conocer la causa de su muerte.
Wilson no fue una cantante que se limitara a las fronteras tradicionales del jazz. Su voz grave y profunda le permitió moverse entre el blues, el folk, el country, el pop y el R&B, incorporando diferentes influencias sin perder la esencia que caracterizó su propuesta musical. Esa versatilidad fue precisamente una de las razones por las que su nombre trascendió el circuito especializado.
¿Cómo construyó Cassandra Wilson su legado musical?
Nacida el 4 de diciembre de 1955, Wilson tuvo contacto con la música desde pequeña. A los seis años comenzó a estudiar piano y posteriormente también aprendió a tocar el clarinete. Su formación continuó durante su etapa universitaria y, en los años 80, llegó a Nueva York, donde entró en contacto con una generación de músicos que buscaba nuevas maneras de entender el jazz.
Uno de los momentos importantes de esa etapa fue su participación en el colectivo M-Base, liderado por el saxofonista Steve Coleman. Allí empezó a ganar reconocimiento como vocalista mientras exploraba sonidos más experimentales.
Su carrera dio un salto importante cuando llegó a Blue Note Records y publicó Blue Light ’Til Dawn en 1993. El álbum ayudó a definir el sonido con el que sería identificada durante buena parte de su trayectoria, combinando el jazz con las raíces del blues y otras expresiones de la música estadounidense.
Dos de sus producciones más reconocidas fueron New Moon Daughter y Loverly. Con la primera obtuvo en 1997 el Grammy al mejor álbum vocal de jazz y en 2009 volvió a recibir el mismo galardón por Loverly. La Academia de la Grabación registra cuatro nominaciones y dos victorias para la artista.
En 2001, la revista Time la escogió como la mejor cantante de Estados Unidos, reconocimiento que reflejó el impacto que ya tenía dentro y fuera del jazz. Años después, en 2022, recibió el título de NEA Jazz Master, una de las distinciones más importantes para los artistas de este género en Estados Unidos.

Wilson también dedicó parte de su obra a rendir homenaje a figuras que admiraba. En 2015 lanzó Coming Forth by Day, un álbum inspirado en Billie Holiday, y ese mismo año participó en un concierto en el Apollo Theater para conmemorar el centenario del nacimiento de la legendaria cantante.
Con su muerte desaparece una voz que durante décadas encontró la manera de unir tradición y exploración. Cassandra Wilson deja así un legado que va más allá de sus premios: una forma de interpretar el jazz que hizo reconocible su sonido desde las primeras notas.

