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Isolina León, la voz de ‘La tranca’, estrena canción para las Fiestas Novembrinas

La cantadora de bullerengue Isolina León, voz de ‘La tranca’, estrena ‘Con qué con qué’, canción de Lucho Vega para las Fiestas de Cartagena.

Isolina León, la voz de ‘La tranca’, estrena canción para las Fiestas Novembrinas

Isolina León regresa con nueva canción para las Fiestas. //Foto: Luis Eduardo Herrán- EU.

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Isolina León, la Reina del Bullerengue de Gamero, quien durante 26 años, ha sido la reconocida intérprete de uno de los himnos festivos de la Independencia de Cartagena, con la canción ‘La Tranca’, está en la ciudad promocionando su nueva canción ‘Con qué con qué’, letra y música del maestro Lucho Vega, el inolvidable autor de ‘Fuiste mala’, y más de doscientas canciones, entre música tradicional, salsa y vallenato. La canción surgió un mediodía en Arenal, en una conversación de adultos mayores viendo a unas muchachas que pasaban por la calle, y a uno de ellos se le fue la vista tras el rumbo de las mujeres, mientras sus amigos lo retaban: ¿Y con qué? El músico Lucho Vega dice que la letra jocosa sugiere el deseo, el ímpetu y la cruda realidad del que se lamenta de su situación económica o por el contrario, alude el reclamo de una mujer desatendida por el marido.

Isolina dice que en 26 años de estar cantando ‘La tranca’, que suena cada noviembre en Cartagena, no ha alcanzado a recibir dos millones de pesos en todo este tiempo. Ha representado a Bolívar en el Carnaval de Barranquilla, las Fiestas de Independencia de Cartagena, en eventos musicales en Bogotá, Santa Marta, San Andrés, Sincelejo.

Vive en una pequeña casa de dos habitaciones en Gamero, en el barrio 7 de Agosto, “en un rancho con un caballete y cuatro láminas de zinc, que cuando pasa el viento hace un ruido como campana llamando a misa”. El barrio se inunda cuando llueve. “Hay que salir con botas pantaneras y una canoa para salir al centro del pueblo”, dice riéndose, pero en el fondo de su desparpajo dice lo que siente: la orfandad de la gente de Gamero, a quienes el gobierno departamental prometió la Casa de la Cultura ‘Magín Díaz’, en los funerales del músico, y aún están esperando que se cumplan las promesas.

Isolina también siente la frustración de haber sido nominada al Premio Vida y Obra del Ministerio de las Culturas, y sufre al saber que el Gobierno Nacional ha prescindido de la convocatoria a ‘Estímulos a creadores y gestores’, lo que afecta a más de mil artistas de todo el país. Isolina confiesa estar “tirando anzuelos en el agua desde hace rato”. Despotrica contra el excesivo apoyo al reguetón y la champeta, en desmedro de los ritmos ancestrales como el bullerengue, el son de negros, la cumbia, el chandé, entre otros, pero su hija Katiuska Estrada León, que es su representante y estudia Pedagogía Infantil, hace el contrapunto reafirmando que Gamero es un pueblo musical donde las nuevas generaciones reaccionan ante las músicas ancestrales. Isolina aclara que Gamero es un pueblo de cantadoras y soneros. Es un pueblo con gracia musical. Se considera representante de la herencia de Irene Martínez de los Soneros de Gamero. “La música de Irene siempre me gustó porque era música de solo de dos o tres palabras: Mambaco”. Reconoce el valor de grandes cantadoras locales como Nelda Piña. Isolina está invitada a la Noche de Candela de las fiestas de Cartagena.

Isolina León regresa con nueva canción para las Fiestas. //Foto: Luis Eduardo Herrán- EU.
Isolina León regresa con nueva canción para las Fiestas. //Foto: Luis Eduardo Herrán- EU.

Los recuerdos de Isolina León cuando era niña

“Cuando era niña salía a pie por todo el pueblo hasta Mahates, con mi mamá Andrea Blanco Torres, a vender naranjas, mangos, zapotes, tamarindos. A veces alguien nos daba el chance hasta allá. A mi mamá le gustaba cantar mientras lavaba la ropa. Mi papá Ramón Cabarcas, era un hombre de hacha y machete, y sembraba yuca, arroz, guandul, fríjol, melón, patilla. Por la tarde se iba a pescar mojarras loras, rojas y amarillas, en la Ciénaga de Matuya, con sus amigos José Acosta y Pablo Tovar. Mi profesora de primaria era María Hernández de Atencio, a quien todos llamábamos Tía Mayo. Estudié con mucha dificultad porque no tenía ni para comprar un cuaderno de cien hojas. Mi libro era la Alegría de Leer que pasaba de mano en mano, el abecedario y el mochito de lápiz. No tuve esos recursos de mi amiga Candelaria, la hija de Magdalena Cardona, que tenían sus vaquitas, vendían leche y suero. En la escuela me la pasaba cantando y peleando con los pelaos, pero no dejé de tener buenas calificaciones. De mi papá aprendí a vivir alegre y a ponerle buena cara al mal tiempo”.

La voz de Isolina

Lo que más admira Katiuska de su madre Isolina, es “la templanza a pesar de los bajones de la vida cotidiana. Me asombra su voz natural, su fuerza a sus 77 años, que la mantiene erguida, su energía inquebrantable, hágame el favor”. Mientras habla, Isolina acaricia un bordado y un bello collar de azules y turquesas que le regaló su amiga Rita Elvira Hernández. El timbre de su canto es agudo y resuena en todo el ámbito de la redacción del periódico. Además de cantar ‘Con qué con qué’, interpretó ‘Maldito vicio’ de Abel Antonio Villa, y otra canción de su repertorio ‘El pollerón’, de Víctor Méndez, una canción que desea cantar en Cartagena. Junto a ellas, están ‘Tun tun’, ‘La gozadera’. ‘La lengua’, entre otras.

Isolina confiesa que de sus cinco hijos: Nora, Rolando, Rudy, María Estrada León, solo Katiuska es la que la acompaña con la música.

“Recuerdo que mi mamá siempre nos cantaba el bolero ‘El clavelito rojo’ el Día de la Madre, y yo la acompañaba en ese canto y terminábamos llorando juntas”, dice Katiuska.

Isolina León, Reina del Bullerengue de Gamero. //Foto: Luis Eduardo Herrán - El Universal
Isolina León, Reina del Bullerengue de Gamero. //Foto: Luis Eduardo Herrán - El Universal

Vivir cantando

“El 4 de junio, día de mi cumpleaños, matamos un cerdo que pesaba más de ciento y pico de libras, y nos lo comimos con un sancocho y arroz con coco. No soy adicta a las medicinas ni a los médicos. Es muy raro que yo me tome una pastilla. Soy profundamente alérgica a las pastillas y me da horror las ampollas. Me acuesto temprano, antes de diez de la noche, y despierto a las cinco de la madrugada. Me bebo una taza de café. Me distraigo jugando lotería con mis amigas. No me he enfermado de nada, gracias a Dios. Yo vivo cantando”, dice Isolina León.

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