El Reinado Popular de la Independencia de Cartagena de Indias arrancó con pie derecho. Las 40 candidatas de este certamen, que reúne belleza, tradición y lo mejor de la cultura festiva, ya compiten por la anhelada corona y comienzan a destacarse por sus diferentes talentos.
La edición 2026 ha traído grandes sorpresas. Algunas candidatas sobresalen por su personalidad arrolladora; otras son auténticas creadoras de contenido, mientras que también hay deportistas y cantantes. Todo un abanico de talentos que le pondrá al jurado una difícil tarea a la hora de elegir a la ganadora.
En medio de tantas curiosidades, se conoció que Danna Marcela Martínez Alemán, candidata del barrio Lo Amador, es hija de una de las leyendas más recordadas de la champeta: ‘El Michel’. Sí, la joven lleva en sus venas el legado de Michel Martínez Anaya, uno de los cantantes más reconocidos de la historia de este género musical en Cartagena de Indias.
“Imagínate participar en el Reinado de la Independencia llevando conmigo el legado de uno de los cantantes de champeta que hizo historia y que dejó huella en nuestra Cartagena, mi papá”, expresó la candidata en un video.
Durante una conversación con la periodista cultural Cindy Ortiz, Danna Marcela también manifestó el orgullo que siente de ser hija de un artista como El Michel y reveló que tiene un vínculo familiar con Lilibeth Cervantes, conocida como la ‘Reina de la champeta’.
El legado de ‘El Michel’ en la champeta de Cartagena
El artista, oriundo del corregimiento de Tierrabomba, marcó un antes y un después en la escena musical de la champeta. Canciones como ‘Mundo de cabeza’, ‘El gancho’ y ‘Osito de peluche’ dejaron huella en varias generaciones de cartageneros.
Sin embargo, tras una prometedora carrera, El Michel decidió dar un paso al costado y alejarse de la música comercial para emprender un nuevo camino en su vida. En una entrevista con este medio, aseguró que su decisión estuvo motivada por una promesa que le había hecho a Dios.
“Me dije a mí mismo que si tenía éxito en mi carrera y las cosas se me daban, cuando cumpliera 30 años iba a entregar mi vida a Jesucristo, y cuando cumplí esa edad algunas cosas me empezaron a salir mal y supe que era por no haber cumplido esa promesa”, contó.
Desde entonces, el artista ha dedicado su vida a la espiritualidad, lejos de los escenarios y de la música comercial.

