Empezando 2016 la televisión colombiana puso de manifiesto que en materia de producciones, la calidad se mantiene y es ese diferenciador el que atrae a los actores de otros países para integrarse en proyectos que no tardan en hacerse a los mejores reconocimientos.
“La esclava blanca” fue el título que abrió el año y las expectativas de los televidentes. El elenco por su parte fue su mayor fortaleza y aunado a una historia de época, captó una audiencia ávida de nuevos proyectos televisivos donde la multiculturalidad se hizo presente en protagonistas que se integraron a los actores locales dándole más realismo a la trama.
Allí estuvo el cubano Orián Suárez, formado en teatro en su isla natal, encarnó a Miguel, el esclavo que luchaba no solo por su libertad, porque su mayor determinación se encontraba centrada en reafirmar su amor por Victoria -personaje interpretado por la actriz española Nerea Camacho- quien regresaría para hacer justicia y continuar su historia al lado de su amado.
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La serie trascendió y sirvió para catapultar el talento de Suárez más allá de la isla, Colombia obviamente lo visualizó en otras producciones, mientras que en España se le veía como un talento para importar. Ahora, cuando el corazón lo hizo echar raíces en este país, son muchos los papeles desarrollados, dando crédito a su excelsa formación. (Lea aquí: Colombiana alcanza un millón de streams con su primer sencillo)
Triunfando lejos de casa
¿Cómo ha sido vivir en Colombia?
Cuando tomé la decisión de este gran reto que era venir a Colombia a protagonizar una serie sin saber lo que vendría después, incluyendo el éxito de la producción y demás, abrí muchas puertas. Hoy veo que fue un acierto, un paso adelante para cerrar mi etapa de formación e inicio de la carrera en Cuba, por lo que pude seguir creciendo en un país que es potencia en producciones y nivel actoral en Latinoamérica.
¿Qué vino después?
A partir de allí aparecieron muchas oportunidades, nuevas producciones, campañas comerciales y sentí la necesidad de seguir creciendo como actor, entonces continúa la preparación. Ahora veo que esos cinco años de estudio y teatro, se están viendo reflejados en mi trabajo.
Empieza tu triunfo con el éxito de las plataformas, ¿Cómo percibes el cambio?
Como actor me favorece mucho, me da opciones de trabajo constantemente. Antes solo teníamos canales y aunque había buenas producciones, las oportunidades se limitaban, ahora las plataformas suman en el llamado a casting, y una vez se entra a una serie, la posibilidad laboral permite un crecimiento exponencial que a su vez lleva a una mejor preparación, porque allí se exige un nivel actoral mayor. La competencia es más grande.
Eres actor preparado en teatro, ¿Eso influyó en tu llegada a la televisión?
No precisamente, hay actores muy buenos sin experiencia previa en tablas, sin embargo, creo que el teatro es fundamental para alcanzar más versatilidad y credibilidad al interpretar un personaje. En pantalla no tienes un público que te exija, si algo no salió bien, se corta, se repite, mientras que el teatro obliga a mantener la verdad de transmitir al público lo que está pasando. Son diferentes códigos que dan un bagaje increíble.
¿Cómo te actualizas?
Un actor no se debe quedar solo con lo que estudió, tiene que aprender de otros países, España es potencia a nivel de producciones y es bueno tener de dónde escoger, por eso los cursos virtuales que he cursado allá aportan a esa actualización. De otra parte veo producciones de todos los países, incluyendo en otros idiomas, lo cual ayuda a saber qué está pasando.
Estuviste en “Hasta que la plata nos separe”, ¿Cómo fue tu personaje?
Tuve la oportunidad de trabajar con Julián Arango y aunque no conocí en su momento la versión original, fue una buena experiencia. Mi personaje se creó en esta nueva etapa.
Entras a “Leandro Díaz”, ¿Qué vamos a ver?
Es una novela que está cautivando al público colombiano. Mi personaje aún no ha salido y puedo decir que me lo disfruté, se trata de “Rodrigo”, es un malo con cierta oscuridad en su interior, lo trabajé con cautela, creado a través de mi imaginativo. Sentí que el trabajo se hizo bien y que como actor he evolucionado, eso lo advertí al ver mi actuación en “La esclava blanca” y lo más reciente, mi forma de actuar ha madurado.
¿Qué proyectos hay a corto plazo?
En el 2022 no he parado de grabar, faltan producciones por salir y estamos a la espera de que se estrene la película “Asalto al Mayor” dirigida por Juan Carlos Mazo, uno de los directores de “Leandro Díaz”, también una serie para Apple Tv, una bioserie donde también hice un personaje de psicólogo y otros proyectos pendientes.
¿Sigues en el modelaje?
No es algo prioritario para mí. Se ha dado de manera casual en ciertas campañas, pero siempre será algo adyacente a mi carrera actoral.
¿Cómo es tu relación con Cuba?
Allí está mi familia, pero ya mi vida está anclada en Colombia, no solo en lo profesional, también en lo personal, formé mi familia y estoy esperando mi segundo bebé, de otra parte estoy agradecido con este país y puedo decir que Cuba fue mi escuela, pero acá está mi maestría como actor.