La voz de Pabla Flores no necesitó el acompañamiento de su conjunto para hipnotizar a cientos de asistentes a FestiMaría cuando comenzó a entonar un pregón con micrófono en mano. Ese momento, que tuvo lugar una semana atrás, marcó el clímax emotivo de un festival que tiene como objetivo celebrar el orgullo bolivarense. Una vez más, la riqueza de nuestra gente maravilló a propios y visitantes.
Eso es Bolívar. Un departamento lleno de tesoros de norte a sur. Hoy, 15 de junio, se celebran 167 años de historia, una efeméride que marca no solo el paso del tiempo, sino también la resiliencia y el espíritu afable de sus habitantes. (También te puede interesar: Así se celebrará la Gobernación el 167° aniversario de Bolívar)

FestiMaría ha sido una de las buenas noticias del año para el departamento, pero no la única. Cada sonrisa de los casi 3.000 niños que este año han estrenado los dos megacolegios (Arjona y Simití) que entregó el gobernador Yamil Arana Padauí atestiguan el comienzo de la transformación que ya comenzó en Bolívar. Acueductos en Tacasaluma e Isla Fuerte; polideportivo en Tierra Firme; Casa Púrpura para atención de la mujer, en Magangué; iluminación del estadio Jaime Morón; firma del convenio para convertir a Mompox en el primer distrito inteligente de Colombia; obras comunitarias del programa COMPI, que ya arrancaron; entre muchas otras, son testimonio del buen momento que vive el departamento.
Todos esos logros y otros más, salen de los impuestos de los bolivarenses. Y cuando los ciudadanos confían en sus líderes, el primer reflejo de esa confianza es el pago de sus impuestos. Eso es lo que ha vivido Bolívar en el mes de mayo, al registrar un incremento histórico en los ingresos corrientes de libre destinación en un 10%.
Pero las buenas noticias llegan por distintas vías: San Basilio de Palenque, tierra de libertad y cuna del legendario Pambelé, dejará de ser corregimiento de Mahates para convertirse en el municipio número 47 de Bolívar. Esta iniciativa, que comenzó en los días de Arana como Representante a la Cámara, ahora florece como un símbolo de progreso.

Bolívar es un crisol de diversidad cultural y gastronómica, atrayendo a propios y visitantes con su encanto irresistible. Nos sobran los grandes atractivos: Cartagena, la joya colonial del Caribe colombiano; Turbaco, con su majestuosa iglesia de Santa Catalina de Alejandría; Mompox, Patrimonio de la Humanidad; Santa Catalina, famosa por sus playas cristalinas y deportes acuáticos; las salinas de Galerazamba y el volcán del Totumo en Loma de Arena; El Carmen de Bolívar, hogar de la tradicional fiesta de la Virgen del Carmen y la bola de candela; San Jacinto, conocido por sus artesanías en caña flecha y sus coloridas hamacas; Santa Rosa del Sur, con su iglesia colonial y tradiciones religiosas; y muchos más. Cada rincón de Bolívar está habitado por personas cálidas y hospitalarias, guardianes de una rica herencia cultural.
Toda esa riqueza turística recibirá un impulso nunca antes visto cuando navegue por el río Magdalena el primer crucero que recorrerá nuestros municipios ribereños, partiendo desde Cartagena en enero próximo.
En este aniversario, celebramos las bondades de Bolívar y su papel fundamental en el tejido cultural y económico de Colombia. Son 167 años llenos de motivos de orgullo. El presente nos hace tener esperanza en un Bolívar Mejor.
No hay mejor forma de expresar el amor por Bolívar, nuestro departamento, que trabajando por esta tierra. Porque no se trata de darle regalos en sus 167 años, que se conmemoran hoy 15 de junio, sino de devolverle lo que nos ha dado y lo que se merecen sus habitantes. (También te puede interesar: El corazón gigante con el que se celebra el cumpleaños de Bolívar)

167 años enamorándonos: palabras del Gobernador Yamil Arana
Voy a empezar por lo sencillo: cuidar lo que amamos. Al llegar a la gobernación lo primero que hice fue hablarle a todo el que me encontraba sobre lo que me enorgullece de este departamento. Les decía en cada barrio y en cada municipio que comenzáramos a ponerlo bonito. Que los andenes, parques, plazas, solares y demás entornos cercanos se vieran como si fuera nuestra casa. Pero fui más allá. Creamos los Guardianes de Bolívar, un grupo maravilloso de personas que recorre los rincones del departamento limpiando, pintando y arreglando lo que haya que arreglar. Verlos trabajar me alegra el alma, porque cuando limpian un parque están limpiando su ‘casa’. Es con hechos que demostramos el amor, no solo con palabras.
Bolívar es un departamento exuberante, cuya geografía nos supera, atraviesa todo el norte de Colombia. En unas zonas más que otras han vivido momentos difíciles, como el sur. Abandonos, olvidos, guerras. Pero cuando escuché hablar a los niños que trajimos de esa subregión a Cartagena a participar del minigabinete infantil me emocioné hasta las lágrimas. Qué ejemplo de carácter y templanza. Qué alegría verlos dar un discurso espontáneo en el que decían lo que soñaban para Bolívar, departamento del cual evidentemente se sienten orgullosos. De ellos tenemos que aprender.
Esa geografía la queremos conectar de norte a sur. No es un regalo. Es una deuda histórica. Poder ir desde Cantagallo hasta Santa Catalina sin salir de Bolívar. Que la circulación de los vehículos y camiones -y con ellos los dividendos de las iniciativas productivas- se queden aquí y no salgan a otros departamentos. Es el primer paso para unirnos como departamento, por eso trabajo en ese objetivo todos los días.
Pero unir el departamento no lo haremos solo con infraestructura vial. Unir a Bolívar también es conocerlo, visitarlo. Como representante a la Cámara y ahora como gobernador le he dedicado horas y horas a hablar de nuestros tesoros. Me sentí orgulloso de anunciarles el primer crucero que navegará el río Magdalena, llevando turistas desde Cartagena a nuestros municipios. Pero todo debe comenzar por casa. En mayo le pedí a mi gabinete que me acompañara a Isla Fuerte, la isla más lejana que tiene Cartagena. Fue la primera vez que un gobernador pisaba ese territorio. No se imaginan las caras de felicidad de los nativos, que me decían que hasta que no me vieron bajarme de la lancha no creyeron que un mandatario departamental los visitaba.
Además de conectar el norte con el sur, potenciar el turismo, intervenir más de 100 tramos viales en Cartagena, llevar agua potable a los municipios que aun no la tienen y de entregar la mayor cantidad de megacolegios que jamás se hayan entregado en la historia del departamento, también tengo otra meta: que a todos los nacidos en esta tierra les brote el orgullo bolivarense. Que nos emocionemos con la voz de nuestras cantadoras, con los triunfos de nuestros deportistas, que defendamos lo nuestro y que cantemos nuestro himno con fervor.
Te invito a que lleves tu departamento en el corazón y que le cuentes al mundo que Bolívar es un tesoro de norte a sur.
