Varios de los científicos y futurólogos más importantes del mundo creen que, en los próximos mil años, la humanidad estará ad portas de conseguir la ‘inmortalidad artificial’ gracias a los avances tecnológicos que logrará la ingeniería biomédica, biomecánica y bioelectrónica. Michio Kaku, una de las mentes más brillantes del planeta, incluso se aventura a decir que, en algún punto, las personas podrán ‘descargar’ su mente a un cuerpo robótico cuando el biológico quede obsoleto.
“Se están invirtiendo decenas de millones de dólares en el desarrollo de prótesis de piernas, brazos y esqueletos robóticos. Hoy una persona que está parcialmente paralizada puede moverse gracias a un exoesqueleto. Ya podemos conectar la mente de una persona que tiene una lesión de la médula a un computador para que haga lo mismo que cualquiera. En el futuro podremos crear incluso personas con superpoderes”, señaló Kaku en una entrevista con El Mundo.
Aunque puede parecer una historia de ciencia ficción, lo más probable es que visiones como las de este científico se materialicen y películas como ‘el hombre bicentenario’, del año 1999, haya sido una premonición de lo que serán las ciencias de la salud en el futuro. Ahora, aunque aún hay un largo camino por recorrer para llegar a este punto, son innegables los avances tecnológicos que en los últimos 150 años han aumentado exponencialmente la expectativa y calidad de vida de las personas.
Sonia Helena Contreras Ortiz, directora del programa de Ingeniería Biomédica de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), explica que aunque anteriormente no existía una carrera que se enfocara exclusivamente en desarrollar estas nuevas tecnologías para la medicina, sí se lograron grandes aportes desde otras ramas de la ingeniería y la medicina. A lo largo del siglo XX, dice, se fue moldeando esta ingeniería que hoy se ha convertido en una de las carreras de mayor proyección en el mundo.
“La Ingeniería Biomédica es un programa interdisciplinario que requiere fundamentos en biología, química, física, electrónica, sistemas y mecánica, entre otras. Tiene muchas ramas como la ingeniería de tejidos, biomecánica, biomateriales, desarrollo de nuevos instrumentos, informática, inteligencia artificial y procesamiento de señales e imágenes médicas, entre otras. Además, la investigación es una constante porque el objetivo principal es desarrollar nuevas y cada vez mejores alternativas para el sector salud”, explica Contreras Ortiz.
La directora del programa de Ingeniería Biomédica de la UTB alinea sus expectativas a las ideas de grandes pensadores como Kaku y sostiene que cada vez será más común el desarrollo de tecnología para incrementar la esperanza de vida de las personas. Órganos ‘artificiales’ y la regeneración de tejidos con células a través de tecnología de impresión 3D, son algunos ejemplos de lo que se está desarrollando en este momento.
Cabe destacar que a nivel nacional solo se ofertan 19 pregrados de Ingeniería Biomédica, siendo Bogotá la ciudad que más tiene con cinco, seguida de Medellín con tres. En la región Caribe hay cuatro universidades con esta carrera: dos en Barranquilla y dos en Cartagena. En alguna de estas instituciones puede estar la próxima mente brillante que cambie, para siempre, el mundo de la medicina.
