La montaña no discrimina, y las cholitas escaladoras son la prueba viviente de que la determinación puede romper cualquier barrera.
La historia empieza en las imponentes alturas de Bolivia, cuando Dora Magueño desafió las expectativas ataviada con su traje aimara, fusionando la cocina y la escalada. Guiada por su esposo, Agustín Gonzáles, la pareja forjó una historia épica entre las montañas, pues con trenzas largas y sombrero bombín, ascendió a nuevas alturas, literal y metafóricamente. Incertidumbre entre habitantes de Bayunca por trabajos a Ruta 90
La aventura continuó con su hija, Lía Gonzáles, quien llevó la tradición a lugares inexplorados en las cuencas mineras de Asturias. En el épico evento FéminAs, madre e hija recibieron el premio Guardianas de la Tradición, ¡un reconocimiento merecido por su historia de superación y la búsqueda incansable de igualdad!
Pero esto no fue todo lo grandioso, ya que estas “cholitas escaladoras”, como se hacen llamar, desafiaron la discriminación y conquistaron cumbres majestuosas, incluido el temible Huayna Potosí a 6,088 metros sobre el nivel del mar. Su valentía no conoce límites y el mundo entero pudo maravillarse con su epopeya a través del documental de Netflix ‘Cholitas’.
Su historia se convirtió en simbolo de empoderamiento, destacando no solo su contribución a la sociedad boliviana, ¡sino a todo el espectacular escenario de los Andes!
Así, estas mujeres no solo escalan montañas, sino que también reconfortan a los aventureros con sopas deliciosas, cultivando ingredientes milenarios y desafiando la noción de que en la montaña solo se come de sobre!
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