En 1994 se llevó a cabo una de las tragedias más atroces en Ruanda.
800 personas murieron macheteadas cuando buscaban refugio en una iglesia.
Las víctimas eran de las etnias Tutsi.
Los tutsi, fueron asesinados a lo largo de una centena de días por sus vecinos, colegas y, a veces, amigos hutu.
El autor de la masacre fue Frédéric Kazigwemo quien asesinaba a los allegados de Cécile Mukagasana, vecina de la pequeña aldea de Mbyo
Hoy los ruandeses lamentan y condenan este hecho.
Frédéric fue juzgado por un tribunal tradicional gacaca, instancia judicial instaurada en 2001
Frédéric fue juzgado por un tribunal tradicional gacaca, instancia judicial instaurada en 2001
Veinte años después, Ruanda continúa el difícil trabajo de reconciliación a pesar de las matanzas