La ceremonia de los premios Oscar, en su 87 edición, comenzó con un refrescante número musical encabezado por el anfitrión, Neil Patrick Harris en el que participaron Anna Kendrick y el comediante Jack Black. Fue un homenaje al cine hecho a semejanza de un show de Broadway, donde Patrick Harris ha sido en varias ocasiones maestro de ceremonias de los premios Tony.
Más tarde el actor se dio tiempo para parodiar a "Birdman" caminando en calzoncillos hasta el escenario, donde había un muchacho tocando la batería, emulando una de las escenas de la película de González Iñárritu. Al encontrarse con el joven le dijo "ese no es mi tempo", en referencia a la frase del tenebroso profesor de Simmons en "Whiplash".
En una ceremonia calificada como "aburrida", Neil Patrick Harris se destacó.
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