Mientras manifestantes opuestos a Gadafi parecían haber pasado a controlar la ciudad de Zauiya, a 50 km al oeste de Trípoli, dos personas morían en Omán, tras disparar la policía con balas de goma contra manifestantes que intentaban atacar una comisaría.
Al mismo tiempo, en la capital de Túnez se registraban choques entre policías y manifestantes opuestos al gobierno de transición dirigido por Mohamed Ghanuchi, un ex primer ministro del depuesto presidente Zine El Abidine Ben Alí de 1999 hasta el pasado 14 de enero, cuando el ex mandatario huyó a Arabia Saudita.
El ministerio del Interior tunecino anunció que tres personas murieron en los enfrentamientos del sábado entre manifestantes y fuerzas de seguridad en pleno centro de Túnez y que varios miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
El ministerio, que también había anunciado la detención el sábado de más de 100 personas y de otros 88 autores de actos de vandalismo el viernes, culpó "a un grupo de agitadores infiltrados en las filas de los manifestantes pacifistas (que) usaron a los jóvenes (...) como escudo humano para cometer actos violentos".
En Omán, dos manifestantes murieron y otros cinco resultaron heridos cuando la policía disparó "balas de goma" para dispersar una protesta de desempleados que intentaban "atacar una comisaría" en Sohar, 200 km al norte de la capital, Mascate, afirmó una fuente de los servicios de seguridad.
Las manifestaciones y enfrentamientos también proseguían en Libia, donde Kadhafi se aferraba el domingo al poder haciendo caso omiso de la presión popular y de las sanciones de la ONU, a pesar de lo cual la oposición ya preparaba un gobierno de transición en el este del país.
Los manifestantes opositores parecían controlar el domingo la ciudad de Zauiya, a 60 km al oeste de Trípoli, donde protestaron masivamente contra el régimen durante una visita de prensa organizada por las autoridades.
Los periodistas fueron recibidos por miles de manifestantes congregados en la plaza de los Mártires del centro de la ciudad a gritos de "íAbajo el régimen, queremos la libertad!", según testigos.
Muchos manifestantes estaban armados y algunos de ellos dispararon al aire durante la manifestación.
Uno de los hijos de Kadhafi, Saif al Islam, considerado durante mucho tiempo su probable sucesor, había afirmado el sábado por la noche que la situación era "excelente" en tres cuartas partes del país, si bien admitió una "voluntad interior de cambio".
Por su parte, militantes iraquíes convocaron nuevas manifestaciones para el viernes en diferentes ciudades del país, donde aún permanecen 50.000 soldados de Estados Unidos, para expresar la decepción de los electores casi un año después de las legislativas del 7 de marzo y para rendir homenaje a los 18 manifestantes muertos la semana pasada.
Las manifestaciones ya registradas en las principales ciudades de Irak contra la incompetencia del gobierno llevaron el domingo al primer ministro Nuri al Maliki a otorgar un plazo de cien días a sus ministros para mejorar los servicios públicos.
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