Hay alerta en el país, y alarma en Cartagena, por las consecuencias desastrosas de cirugías plásticas con fines estéticos, hechas por personas no especializadas ni avaladas en el tema.
La cirujana plástica Manuela Berrocal Revueltas, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena y especialista en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, denuncia que hay sobresalto en el gremio y la comunidad, puesto que la falta de control por parte del Estado ha permitido que médicos sin preparación en esta especialidad traten temas de salud y belleza.
Berrocal Revueltas, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, cuenta que han aparecido una serie de médicos generales, paramédicos, esteticistas, enfermeras, fisioterapeutas y auxiliares que están fungiendo como médicos estéticos y plásticos estéticos, y están anunciando en los medios de comunicación este tipo de tratamientos a bajos costos con el fin de atraer clientes.
De su apreciación se concluye que lo que estas personas inexpertas promueven y hacen con el bisturí, termina siendo un atentado contra la integridad y la vida humana.
“Cuando se habla de salud y belleza, la salud es lo predominante. Todos los que nos hemos preparado como médicos especializados en cirugía plástica, reconstructiva y estética propendemos por una mejor figura, no solamente en las personas sanas, sino como una proyección social para aquellas que nacen con defectos o enfermedades congénitas, que sufren un accidente o trauma y quedan mutiladas y pierden parte de su cara o mano, y aquellas que tienen cáncer”.
Comenta que este grupo de especialistas está devolviendo la imagen a estas personas, pero sin jugar con la vida y la salud de quienes recurren a este tipo de requerimientos médicos.
Esta profesional de la Medicina precisa que las cirugías estéticas y reconstructivas son para buscar una mejor calidad de vida, “pero bajo un conocimiento médico de lo que se está haciendo”.
EL GOBIERNO Y LOS MEDIOS
“El Estado es el regulador de estas prácticas delicadas, y como tal debe poner control a los médicos generales y especialistas, pero como no existe esa regulación cualquier médico o cosmetólogo se siente libre para colocar avisos en los medios de comunicación”, agrega Manuela Berrocal.
Cuestiona al Dadis, que es la autoridad de salud en el Distrito encargada del control y regulación.
Visiblemente preocupada la médica y docente agrega: “Los medios de comunicación están poniendo en la sociedad la premisa falsa de que para ser una persona de éxito en la vida se tiene que ser bonita. Además, hay un agravante, que los medios no están verificando sí la información que se publicita es correcta o no”.
Y hace un reparo sobre el tratamiento que le están dando los medios a este tema: “Cuando un paciente muere por una mala intervención de éstas, los mismos medios sacan titulares como ‘otra víctima de la cirugía plástica’, pero debían preguntarse es quién fue el que hizo el procedimiento quirúrgico”.
Reitera que ciertos médicos generales y otros de esta rama se publicitan muy fácil en los medios, “y como no han estudiado, no dimensionan los riesgos de una operación de este tipo”.
PACIENTES COMPLICADOS
La cirujana plástica Manuela Berrocal sustenta sus observaciones en los cinco casos que ella ha recibido en la última semana, de pacientes complicados que fueron operados y atendidos en su mayoría por médicos inexpertos que dicen ser estéticos, “y que se promocionan en los medios diciendo tener gran experiencia y calidad”, insiste.
Los pacientes atendidos por ella presentaban necrosis de abdomen, quemaduras por láser, inyecciones en la cara para quitar las arrugas, “y están colocando parafina en los labios para aumentar su volumen”.
Explica que para ciertas cirugías con fines estéticos se utiliza Ácido Hialurónico, proteína que producen los seres vivos, igual que la Elastina y el Colágeno, que da tersura a la piel y juventud, pero que con el paso de los años comienza a decrecer su producción en el cuerpo.
“Estas proteínas se están sintetizando en laboratorios y son tomadas de bovinos, ovejas y cerdos, y se someten a procesos para que el ser humano las acepte sin rechazo”.
El Ácido Hialurónico, por ejemplo, cuesta entre $600.000 y $1’000.000 el centímetro cúbico, y para el caso de agrandamiento de nalgas se necesitan 50 cm3 en cada glúteo, es decir, 100 cm3 en total, que en plata equivale a unos $100 millones que no tiene cualquier persona para costearse una operación, pero personas que desconocen del asunto están haciendo estos tratamientos en 1 o 2 millones.
16 ESPECIALISTAS
La médica Manuela Berrocal Revueltas dice que las cirugías plásticas se realizan en Cartagena desde hace 50 años, y que en la actualidad hay en esta ciudad 16 especialistas debidamente acreditados por el Ministerio de Educación y de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.
