Alejandro Jiménez, alias El Palidejo, arribó a la base de la Fuerza Aérea Guatemalteca casi a la 01H00 local (07H00 GMT) con las manos esposadas y fuertemente custodiado en un avión de la Policía de Colombia, constató un periodista de la AFP.
El costarricense, de 38 años, fue recibido en la pista aérea por el ministro del Interior, Mauricio López, y, tras ser informado de los cargos que se le imputan -homicidio e intento de asesinato-, fue llevado a la prisión Fraijanes I, 20 km al este de la capital, bajo seguridad redoblada por policías y militares.
“Soy inocente, hay mucha inocencia, mucha rabia y no sé de qué se me acusa”, dijo Jiménez brevemente a la prensa en la madrugada, desde el auto en que fue llevado al penal.
Tras conocerse el arresto, el fiscal general costarricense, Jorge Chavarría, dijo que su país prefería que Jiménez fuese llevado a Guatemala, donde es requerido por el asesinato de Cabral, y no a su país de origen, en el que tiene cargos por lavado de activos.
“Nosotros no tenemos ningún interés en que él venga acá, creemos que debe ser juzgado en Guatemala por ese homicidio, que consideramos un hecho sumamente grave”, expresó Chavarría.
El abogado costarricense de Jiménez, Francisco Campos, quien viajará a Guatemala, señaló que su cliente “no está preocupado por los procesos porque ya la defensa está preparada”, sino por “su integridad física”.