La presidenta argentina Cristina Kirchner consideró este lunes “absurdo” mantener el dominio británico de las Islas Malvinas, que se encuentran a 14.000 km de distancia de Gran Bretaña, al cumpirse 30 años de la guerra que enfrentó a ambos países por su posesión.
“Resulta absurdo pretender a 14.000 km el dominio (de las Malvinas) cuando corresponden a nuestra plataforma marítima”, dijo Kirchner en el acto central de conmemoración de los caídos en la guerra de Malvinas que se realizó en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo.
La mandataria argentina volvió a reclamar que Gran Bretaña acepte dialogar sobre la disputa de soberanía en las islas del Atlántico sur y a la vez señaló que su país respeterá el interés de unos 3.000 habitantes del archipiélago.
“No estamos reclamando ninguna otra cosa más que el diálogo entre ambos países para discutir la cuestión de soberanía, respetando el interés de los isleños, tal cual lo señalan las resoluciones de las Naciones Unidas”, dijo la presidenta en el mitin frente a pobladores de Ushuaia y veteranos de la guerra, en la que murieron 649 argentinos y 255 británicos.
“No sólo se había atacado la libertad de los isleños; parece que (David Cameron) no estaba enterado de que estaba conquistada la libertad de todos los argentinos, había miles de detenidos desaparecidos”, dijo Kirchner sobre la dictadura argentina (1976-83) en respuesta al primer ministro británico.
Cameron sostuvo que “el acto de agresión” cometido por Argentina hace 30 años estaba destinado, según él, a “robar la libertad” de los habitantes de las Malvinas.
En su discurso, la presidenta informó que el viernes pasado le envió una carta al titular de la Cruz Roja Internacional para que “interceda ante el Reino Unido para identificar a los argentinos e ingleses” cuyos restos permanecen anónimos desde el fin de la guerra.
Se estima que decenas de militares no fueron todavía identificados desde la contienda bélica de 74 días, que culminó el 14 de junio de 1982 con la rendición de las tropas de Argentina, gobernada entonces por una dictadura.