Kofi Annan, emisario especial de la ONU y de la Liga Árabe sobre Siria, reaccionó declarándose “horrorizado por las recientes informaciones sobre un aumento de la violencia y las atrocidades en varias ciudades y pueblos de Siria” y pidió de nuevo en un comunicado al gobierno sirio que cumpla con sus compromisos.
La violencia se intensificó en los últimos días a través del país, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que el sábado informó de la muerte de al menos 128 personas, 86 de ellas civiles.
El domingo, las fuerzas de seguridad seguían atacando bastiones rebeldes y luchando contra los desertores, efectuando operaciones en las provincias de Damasco, Idleb (noroeste), Alepo (norte), Deir Ezzor (este), Deraa (sur) Homs y Hama (centro), según el OSDH. El Observatorio indicó que murieron al menos 51 personas y que unas 200 fueron arrestadas en los allanamientos efectuados en diversos puntos del país.
Pedido especial del papa
El papa Benedicto XVI imploró al régimen de Siria que ceda a las demandas internacionales y ponga fin al derramamiento de sangre.
Benedicto, ofició la Misa de Resurrección en la entrada de la Basílica de San Pedro ante unas 100.000 personas, en una ceremonia que duró dos horas.
Benedicto XVI leyó su mensaje pascual “al mundo entero”, pidiendo paz en Irak, Siria y otros lugares del Medio Oriente, y especialmente en Africa, donde mencionó los casos de Malí y Nigeria, donde tanto cristianos como musulmanes han sido víctimas de los ataques terroristas.