La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, afirmó este miércoles ante senadores que ella y el presidente Barack Obama tienen “plena confianza” en el director del Servicio Secreto, tras un escándalo sexual que involucra a varios agentes.
“No dejaremos ningún rincón sin revisar”, afirmó Napolitano ante una comisión del Senado sobre actividades del departamento de Seguridad Interior, que controla el Servicio Secreto dirigido por Mark Sullivan.
La comisión la interrogó duramente sobre el comportamiento de agentes de ese servicio de seguridad que supuestamente llevaron prostitutas a sus habitaciones del hotel en el que se alojaban los días previos a la VI Cumbre de la Américas que se celebró en Cartagena y a la que asistió Obama.
Hasta el momento, ocho agentes han abandonado el Servicio Secreto.
Napolitano aclaró que “las acusaciones son inexcusables y nos las tomamos muy en serio”.
El senador Patrick Leahy, que preside la Comisión sobre las actividades del departamento de Seguridad Interior, dijo que se necesita más rigor para asegurar la seguridad de los máximos dirigentes de Estados Unidos, incluido Obama y su probable adversario republicano en los comicios de noviembre, Mitt Romney.
“Nadie quiere ver la seguridad del presidente ni de Estados Unidos comprometida”, añadió Leahy.
“No puedo pensar en otra cosa, aparte de una tragedia personal, que pueda parecer peor al resto del mundo si algo le pasa al presidente Obama o al gobernador Romney, especialmente durante las elecciones presidenciales”, señaló el senador.
Interrogada si la seguridad de Obama estaba en peligro, Napolitano dijo con rotundidad: “La respuesta es no. No hay ningún riesgo”.
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