“No sé de qué otra manera explicar esto”, dijo la pareja de Rudy Eugene al diario The Miami Herald, al que pidió no ser identificada.
La mujer apuntó que cree que su novio, a quien llamaba “mi bebé”, fue drogado sin saberlo.
“La única otra explicación es sobrenatural”, dijo la mujer al mencionar la posibilidad de que alguien le echó una maldición de vudú al atacante de origen haitiano.
Por su parte, la policía de Miami continuaba sin revelar más detalles de la investigación de este horrible crimen.
Eugene, de 31 años, se encontraba desnudo comiéndose el rostro de otro hombre desnudo, un desamparado de 65 años identificado como Ronald Poppo, que deambulaba a diario por ese lugar conocido como albergue callejero de personas sin techo.
Poppo, a quien Eugene devoró sus ojos, nariz, mejillas y boca, permanece en estado crítico en el Hospital Jackson de Miami.